8.22.2013

Las mejores películas de Disney: Era clásica (24 - 21)

Comenzamos este largo repaso a la filmografía de los estudios Walt Disney Pictures por sus comienzos.

Las 24 películas que trataremos en este apartado clásico son las siguientes:

  • Snow White and the Seven Dwarfs (Blancanieves y los siete enanitos - 1937)
  • Pinocchio (Pinocho - 1940)
  • Fantasia (Fantasía - 1940-41-42)
  • Dumbo (1941)
  • Bambi (1942)
  • Saludos Amigos (1943)
  • The Three Caballeros (Los tres caballeros - 1944)
  • Make Mine Music (Música maestro - 1946)
  • Fun and Fancy Free (Diversión y fantasía - 1947)
  • Melody Time (Tiempo de melodía - 1948)
  • The Adventures of Ichabod and Mr Toad (La leyenda de Sleepy Hollow y el señor Sapo - 1949)
  • Cinderella (La Cenicienta - 1950)
  • Alice in Wonderland (Alicia en el país de las maravillas - 1951)
  • Peter Pan (1953)
  • Lady and the Tramp (La dama y el vagabundo - 1955)
  • Sleeping Beauty (La bella durmiente - 1959)
  • 101 Dalmatians (101 dálmatas - 1961)
  • The Sword in the Stone (Merlín el encantador - 1963)
  • The Jungle Book (El libro de la selva - 1967)
  • The Aristocats (Los aristogatos - 1970)
  • Robin Hood (1973)
  • The Many Adventures of Winnie the Pooh (Las aventuras de Winnie the Pooh - 1977)
  • The Rescuers (Los rescatadores - 1977)
  • The Fox and the Hound (Tod y Toby - 1981)
Aludiré a muchos de ellos por su título original. En la traducción, muchas veces varían los titulos respecto a aquellos empleados en Latinoamérica.

Así es, se trata de un ranking, con todo lo polémico y subjetivo que ello conlleva. Argumentaré mis decisiones y estaré encantado de escuchar comentarios, opiniones y reacciones siempre que sean educadas y argumentadas. Si aún así están en desacuerdo, les invito a que publiquen su propio ranking. Los aspectos en los que más me fijo son los siguientes:
  1. Historia
  2. Diseño de personajes
  3. Originalidad
  4. Apartado gráfico
  5. Impresión personal (lo que me ha marcado esa película)

Comenzamos la lista desde abajo, dependiendo del punto de vista, se puede decir que son las menos mejores, o para abreviar, las peores.

24.- THE THREE CABALLEROS (Los tres caballeros - 1944)

El dudoso honor de ser la peor de la era clásica de mi lista corresponde a esta cinta. Un año antes salió Saludos Amigos, que es un semi documental en el que dibujantes y animadores viajan por distintas partes de Latinoamérica para recopilar información para poder usarlo en su siguiente producción, que es ESTA. Invirtieron en ese viaje para hacer esta película francamente decepcionante.


Su argumento es bien sencillo: Donald abre unos regalos el día de su cumpleaños. FIN. Así de simple. Sí que es cierto que comienza con dos cortos memorables que han sido publicados también por separado: Un pingüino que harto de su vida en el Polo Sur decide buscar ambientes más cálidos, y tras un minidocumental prescindible sobre pájaros, la adorable historia de un niño de la Pampa argentina y su burrito alado. Lo confuso es que el narrador es él mismo de mayor, que se comunica constantemente con su 'yo' del pasado y a veces sabe lo que va a ocurrir y otras veces no.


A partir de ahí comienza el infierno. La segunda mitad es toda una secuencia de números musicales en el que Donald, acompañado por José Carioca (presentado en la película anterior del estudio) representando a Brasil y posteriormente un nuevo personaje, un gallo nuevo llamado Panchito Pistoles por parte de México, con su sombrero charro, su poncho, y un par de pistolas que dispara sin parar. Los números musicales y los episodios son aburridos y desquiciantes a más no poder, y se pueden resumir en dos frases: Donald es torpe y los otros no, y Donald intenta a toda costa mojar el churro con todas las chicas que aparecen. Lo único que se salva de esta mitad desde el punto de vista técnico son las partes con escenas de imagen real y cómo los protagonistas interactúan allí.

Por favor, termina ya.

El argumento es un infierno y cansa muchísimo verla seguida de un tirón. Tanto que uno llega al punto de implorar que acabe la maldita película de una vez, y es que nunca antes 69 minutos se hicieron tan, tan largos.

23.- SALUDOS AMIGOS (1943)

Un año antes realizaron esta película a modo de documentarse e informarse sobre el mundo latinoamericano. Por ello, la película no tiene tanto delito como Los tres caballeros. Sí que se pueden ver las escenas tranquilamente y pese a estar hecha a base de mini cortos, algunos resultan muy originales y amenos. Lo malo es la falta de cohesión, que hace que el espectador desconecte.

Ahora que Aviones está en cines, comprueben de dónde salió la historia.

El lago Titicaca, donde Donald visita la región peruana y tiene que lidiar con una llama muy terca; Pedro, donde una pequeña avioneta de correo viviente tiene que hacer el envío desde Chile a traves de los temibles Andes ante la enfermedad de su papá; El gaucho Goofy, donde nos presenta cómo ser un gaucho con su torpeza característica; y por último Aquarela do Brasil, un segmento gráficamente muy original que sirve para presentar al nuevo personaje de José Carioca. Si bien los escenarios animados de esa manera tan fluida están muy bien, el personaje de José resulta muy cansino, aunque desgraciadamente repetiría en dos películas más. La ya mencionada Los tres caballeros y...

22.- MELODY TIME (Tiempo de melodía - 1948)

Ciertamente, los años 40 no es que fuesen muy propicios con los largometrajes de Disney, ya que hay muchos popurrís de cortos cuyo visionado continuo se hace muy pesado; y es que Disney se dedicó más a sus producciones cortas o a sus vídeos propagandísticos en la era de la Segunda Guerra Mundial o posteriormente con la Guerra Fría. Melody Time tiene cortos buenos gráficamente hablando, pero el argumento y muchas de las ideas no hay por donde cogerlas.

Nos encontramos con siete cortos así de sopetón, aunque dos de ellos sean más importantes en cuanto a calidad y duración. Cada uno viene separado por cuadros que van pintando los títulos. En esos instantes oímos a unas máscaras teatrales que cantan música de la época de la radio. De hecho, tanto Make Mine Music como esta película querían hacer lo mismo que llevaron a cabo con Fantasía pero empleando música "contemporánea". Dicha música contemporánea, desgraciadamente ha quedado muy desfasada, aunque será toda una seña de identidad a lo largo de toda la etapa clásica hasta el 1981 con esos coros femeninos tan característicos y esas melodías provenientes del jazz.


Comienza con un corto navideño sencillo, sin más interés que la ambientación. Vemos a una pareja de humanos y una pareja de conejos que se van a un lago helado a patinar. Lo previsible sucede, y los machos, tras un momento previo de distanciamiento, y ante el peligro del hielo rompiéndose, salvan a sus hembras y triunfa el amor. A continuación, todo un cliché clásico del cine de animación, y es un personaje huyendo de una melodía, de notas musicales, instrumentos y demás que intentan darle caza y terminar con su vida. En este caso, una mosca huyendo del Vuelo del moscardón de Rimsky-Korsakoff.


A continuación viene el más interesante, La leyenda de Johnny Appleseed. Nos cuenta el mito del folklore americano John Chapman, que con un cazo por sombrero, un zurrón lleno de semillas y una biblia, recorrió gran parte del país plantando manzanos y entablando amistad con las fieras y creando concordia entre los nuevos colonos que podían vivir de sus manzanos. Ciertamente, al igual que sucede con gran parte de la cultura estadounidense, la religión juega un gran papel, y si bien no se ve al personaje haciendo uso de su biblia, la aparición del angel y el transfondo de la historia sí que dejan ver sus intenciones.


Tras una historia tan buena, la pifian con Little Toot, la historia de un pequeño barquito remolcador con vida propia y de caracter muy travieso. A continuación, otro tostón. Árboles. Un corto decente desde el punto de vista gráfico, pero de insufrible argumento. Hace unos cuantos años que hicieron Bambi, así que saben hacer bosques mucho mejores que ese. Para intentar animar el cotarro, en el siguiente corto regresan Donald y su insufrible amigo José Carioca. Al gallo mexicano parece que se lo han devorado las bestias, ya que en su lugar aparece otro pájaro alocado que también aparecía en la entrada anterior de esta lista muy brevemente. Donald y José están tristes, así que el otro pajarraco decide meterles en un bar donde poder alcoholizarles y en donde las formas psicodélicas, la samba y las mujeres nuevamente hacen acto de presencia, y nuevamente Donald quiere liarse con estas cantantes desesperadamente.

Así es, más vale ver esto con una cogorza encima.

Llegamos al último corto, también del folklore estadounidense, aunque mi teoría es que nació de una borrachera entre vaqueros de Texas. Tarda en arrancar una barbaridad, ya que emplean hasta tres introducciones. En un descampado en pleno oeste, unos músicos y dos niños están pasando el rato de acampada. Al niño le gustan las cosas de los vaqueros y a la niña, pues las cosas de niñas. Y así comienzan a cantar la historia de Pecos Bill. Se trata de un niño que se cayó de un tren de bebé y que lo criaron los coyotes a lo Mowgli. Se vuelve un tipo duro que con sus berrinches espanta a otras bestias, y un buen día, salva a un potro perdido de unos buitres. Inmediatamente, obtiene ropa de cowboy y un par de pistolas que utiliza constantemente. Al igual que el personaje mexicano de Los tres caballeros, cabe recordar que el cine del oeste estaba en pleno auge, y que a los jóvenes les atraía mucho las historias de "indios y vaqueros". Pecos Bill lleva a cabo tareas inverosímiles como disparar todas las estrellas del cielo menos una (la estrella solitaria de la bandera de Texas), atrapar con un lazo un tornado mientras se lía y se fuma un cigarro con la ayuda de un relámpago (sí, lo del tabaco también estaba muy presente), traer unos nubarrones de California con su lazo durante una sequía, y del chaparrón resultante se creó el golfo de México, o excavar y crear el Rio Grande. Así es, los creadores de la historia original habían mezclado whisky, nitroglicerina, opiáceos y petróleo y se lo habrían metido entre pecho y espalda.

Yo también gritaría de horror.

Un buen día conoció a una intrépida chica que cabalgaba sobre una carpa por el río y se enamoró, mandó al carajo a su mejor amigo el caballo Enviudador (ya que cualquier otro hombre que lo cabalgara, fallecería) y se dispuso a casarse. El día de la boda, a la chica le dió por dar botes con el culo, y con la 'ballena' del vestido cada vez botaba más alto hasta llegar a la luna, con lo que Bill se puso triste. Fin.

Cierto es que la historia original es una estupidez tremenda, pero este colofón tan absurdo puesto por imágenes le deja a uno una sensación de que le han estado tomando el pelo durante los 72 larguísimos minutos que dura la película.


21.-THE ADVENTURES OF ICHABOD AND MR TOAD (La leyenda de Sleepy Hollow y el señor Sapo - 1949)

Al igual que en Fun and Fancy Free, los estudios Disney intentaron unir dos mediometrajes en una película, y que una mitad representara una historia de la literatura inglesa, y la otra de la literatura norteamericana. De estos dos títulos, aquí tenemos al claro perdedor.

Muestra de su inteligencia.

El señor Sapo es uno de los personajes de El viento en los sauces de Kenneth Grahame. Nos presentan una historia con detalles de ser más adulta, pero que no hay por  donde cogerla. Sapo es un millonario loco y vividor con deudas a raudales pero que sigue disfrutando como un vándalo con una carroza gitana y su caballo destrozando el pueblo. En busca de su nueva estupidez, intenta cambiar su mansión por un coche, aunque el malvado posadero le estafa y no reconoce ese trueque, por lo que Sapo termina en la cárcel. Sus amigos, un tejón (su contable), un topo y un ratón intentan descubrir la verdad, y es que el posadero está aliado con las mafiosas comadrejas, y dominan la lujosa casa de Sapo. Todos acuerdan infiltrarse en la mansión, donde viven el posadero y las comadrejas para recuperar la escritura; y esa es la parte más interesante de este fragmento. El protagonista Sapo es mentiroso, derrochador, vándalo, chulesco, tiene a sus amigos que se desviven por él mientras pasa kilo y medio de ellos. El espectador se alegra que semejante sujeto esté entre rejas, pero se las apañan para librarle.


La segunda parte resultará familiar por la versión más moderna de Tim Burton, sin embargo, no tienen absolutamente nada que ver. Ichabod no es un detective, sino un maestro de escuela que le contratan en el pueblo de Sleepy Hollow. Soborna a sus alumnos para conocer a sus madres, es un trepa, un gorrón y un caradura. En el pueblo hay una bella dama y su prometido, personaje este último que puede trazarse muchísimos parecidos con Gastón de La bella y la bestia, pero sin maldad. De hecho, Ichabod aprovecha para salirse con la suya y estar con ella de manera rastrera zancadilleando al prometido. Con la película ya mencionada de Burton en mente, parece que el jinete sin cabeza no va a aparecer nunca, cuando de pronto se presenta y persigue al maestro en lo más destacado de toda la cinta, que salvo sus momentos supuestamente cómicos de cuchufleta, se queda bien grabada en el espectador.

¡Muere, cabr*n!

Ambas mitades parecen estar inconexas, y el sentimiento al final de ver la película es de bastante indiferencia, posiblemente por la falta de empatía con los protagonistas.
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Hasta aquí la primera parte. Al tratarse mayormente de películas de la década de los 40, una época un tanto oscura en la que Disney se centraba más en cortos e incluso alguna que otra propaganda contra el nazismo o comunismo. Por ello he comentado un tanto más su argumento.

 Como no me gusta publicar dos entradas seguidas iguales, nos vemos dentro de dos post. ¿Quiénes serán las siguientes entradas de la lista? No se lo pierdan.

7.06.2013

Blog privado

Algunos pensamientos, ocurrencias, vivencias y sentimientos no podré publicarlos por aquí por pertenecer a un ámbito más personal.

He pensado abrir un blog privado y restringido a ese fin. No quisiera que se convirtiese en una crónica lastimera o sola y únicamente en un gran saco de arena de boxeo.

Si ya tengo tropecientos post aquí sin terminar, espero ir concluyendo y subir cosas en ambos.

Aunque sea una buena actividad terapéutica, y en ocasiones me dé vergüenza reconocerlo, sí que de vez en cuando necesito cierta ayuda, consejo y retroalimentación.

A aquellos interesados, pueden escribir en comentarios o por privado si desean conocer la dirección del nuevo blog. Se lo haré llegar de manera individual y personalizada.

Muchas gracias.

3.20.2013

Father

No quisiera estirarme mucho en esta entrada. Quisiera mostrarles algunas canciones con respecto a la relación entre padres e hijos con motivo del día del padre.

Normalmente las canciones hacia las madres transmiten amor, ternura, nostalgia y muchas cosas más. Sin embargo, las canciones hacia los padres tienen ese punto melancólico y añorando tiempos pasados.


Cat Stevens - Father and Son
Allá por los años 70, Yusuf Islam se llamaba Cat Stevens y era de los cantautores más conocidos y reconocidos. Esta canción es uno de sus éxitos, y en ella vemos un hermoso diálogo entre un padre y su hijo, los bellos consejos que le da el padre y la inmensa tristeza y el deseo impulsivo del hijo de poner tierra de por medio.



Marco Masini - Querido papá
La hermosa letra de esta canción, la melodía tan pausada y sobre todo la sensibilidad y la rabia de la voz de Marco Masini son las responsables de conmover al oyente, y si ustedes no se estremecen al oír esta canción, no pertenecen a la raza humana. Los recuerdos de un tiempo pasado mejor llevados a su extremo con esas descripciones tan detallistas.



The Temptations - Papa was a Rolling Stone
Para no entrar en un vórtice de pesimismo pongo esta un poco más funky. Resulta sorprendente a veces escuchar el pasado oculto de nuestros progenitores, aquí Rolling Stone hace referencia a 'culo inquieto', 'nómada' o 'vividor'.



Peter Gabriel - Father, Son
Padre e hijo, en una habitación vacía, espinazo contra espinazo... Una melodía muy melancólica y hermosa que Peter Gabriel dedica a su padre.



Eric Clapton - My Father's Eyes
La historia de Clapton en este aspecto es bastante demoledora. Creció sin conocer a su padre, y su propio hijo falleció a los cuatro años tras caerse de la ventana. Es esa mirada a través de los ojos del padre la que hace referencia a ambas relaciones. La célebre Tears in Heaven también está dedicada a su hijo... pero no he querido dar a la entrada un aire demasiado funesto. Obviamente por la naturaleza de ambas canciones, no las toca en directo por ser demasiado emotivas.



Phil Collins - Come with Me
Phil tiene muchísimas canciones que tratan de las relaciones paterno-filiales, ya sea con Genesis o en su larga etapa en solitario. La elección fácil sería You'll Be in my Heart de la banda sonora de Tarzán de Disney, pero como todos ustedes la conocen, prefiero algo más personal pero que sigue siendo una hermosa nana:


Espero que las canciones hayan transmitido el mensaje que quería expresar. Obviamente esto va dedicado a la persona que me legó su apellido, mi segundo nombre y muchas cosas más. Gracias.

12.17.2012

Tema navideño

Muy buenas.

He decidido darle un aire más acorde con esta estación a la página, de esta manera predomina más el color blanco, con el maravilloso Pabellón Dorado de Kioto en invierno de fondo. La ilustración de la portada corresponde a la maravillosa autora japonesa-alemana Mikiko Ponczeck, también conocida como Zombiesmile, y viene a sustituir la carátula anterior, que tal vez era demasiado ecléctica.

Invierno, Navidad, Año Nuevo o las celebraciones que se les ocurran. Que pasen unas buenas fechas ;)

12.15.2012

El Hobbit: Un viaje inesperado. Impresiones, crítica y demás

Muy buenas a todos. La verdad es que tengo esto un tanto abandonado y no será por la ingente cantidad de entradas empezadas sin concluír. Hoy voy a hablar de la película que vi anoche antes de que se pase de moda y no haga clic en 'publicar'. Avisaré cuándo comenzaré a relatar la película y sus consiguientes 'spoilers' potenciales.


La verdad es que hacía tiempo que no iba al cine, y este año se me han escurrido una cantidad ingente de películas que quería haber visto pero por diversas razones se escurren de las pantallas.
Sherlock Holmes 2, Almanya, Bunraku, Los descendientes, Los muppets, Polisse, La invención de Hugo, Intocable, Tenemos que hablar de Kevin, Tan fuerte tan cerca, El exótico hotel Marigold, Al borde del abismo, The Lorax, The Cold Light of Day, Los juegos del hambre, Los vengadores, ¿Y si vivimos todos juntos?, El irlandés, The Dark Knight Rises, Prometheus, Brave, Rock of Ages, Quiero ser italiano, ¡Piratas!, Headhunters, Los mercenarios 2, Amor bajo el espino blanco, Shanghai, Una vida nueva o Mátalos suavemente... y de las actuales Lo imposible, Golpe de efecto, Skyfall, Argo o La vida de Pi me han llamado la atención. De la lista he excluído algunas que he obtenido en DVD, y cabe recordar que he dicho llamar la atención, del gran deseo irrefrenable de ir a verlas es el siguiente paso, y ahí la lista se reduce. Obviamente dada mi posición actual, en los cines de mi localidad sólo llegan las generalistas, a ello se suma la disponibilidad de tiempo y el miedo a lo masificado que se pueda encontrar el cine o la mera cuestión económica.

Resumiendo: Que hacía un huevo que no iba al cine, leñe.


Del 2001 al 2003, Peter Jackson nos amenizó las navidades con su mastodóntica trilogía de El señor de los anillos. Fue un larguísimo rodaje y un interminable proceso de pre y postproducción, hasta tal punto de rodarse escenitas después de su estreno en salas para su versión extendida del DVD. Su referente literario es toda una obra de culto y de los libros más populares en lengua inglesa, con una legión de lectores y todo un referente de la literatura fantástica universal. En su adaptación se gastó el oro y el moro en cada detalle, desde las grandiosas localizaciones en Nueva Zelanda tanto naturales como en platós, el asesoramiento artístico de los ilustradores que más han trabajado la obra, el minucioso detallismo de vestuario, armas y armaduras o los efectos especiales de última generación, además de su correspondiente reparto.

 
Los libros como forma escrita se caracterizan por sus extensas descripciones, unas elípsis temporales de aúpa (sobre todo al principio) y una vez que la compañía se fragmenta, la narración se fragmenta de igual manera, siguiendo en cada tramo a algunos de los personajes sin saber a ciencia cierta qué está sucediendo con el resto. Por ello la puesta en escena de la obra es más que digna, incluso con la aproximación que se le daba. ¿Hay que realizar una película para el público especializado que conoce la película al dedillo y hacerlo página por página, haciéndolo inaccesible para el público en general, o por contra se debe adaptar para hacerla accesible al público general y cometer ciertas licencias y libertades? Se intentó seguir un camino medio, pero obviamente surgieron muchas discrepancias.


Con la lección aprendida, estas navidades nos llega El Hobbit, que pese a tratarse de un libro de apenas 300 páginas, nos avisan que se trata de otra trilogía, cuya primera parte dura cerca de 170 minutos. Obviamente, van a explicar mucho más de lo que sale en el libro, y lo van a enlazar más con la historia del Señor de los anillos. He aquí un gran problema, ya que mientras que la mencionada trilogía puede considerarse como una epopeya épica, El Hobbit se trata de un cuento que Tolkien contaba a sus hijos a la luz de la chimenea. He leído este libro en dos ocasiones: una primera en español en una edición con preciosas ilustraciones de Alan Lee, y la segunda en inglés en la edición de bolsillo, un libro que recomiendo a cualquiera. Desde su narrativa a su uso del lenguaje sencillo se ve bien claro esa sucesión de aventuras que Bilbo Bolsón, sus compañeros los 13 enanos y el buen mago Gandalf tienen de camino a la Montaña Solitaria en busca de un gran tesoro. Sin embargo, más allá de eso, se trata de las aventuras que el susodicho Bilbo, que nunca había salido de su diminuta comarca tiene en compañía de todos esos enanos (que se me antojan excesivos) y el bueno de Gandalf, el compañerismo y que algo pequeño y astuto puede derrotar a gigantes de fuerza bruta.

La película se nos presenta en varios formatos, al menos en el cine en el que la vimos: con 3D o en formato digital, y dentro del 3D existe la velocidad normal o a 48 fotogramas por segundo, lo que supone el doble y supuestamente más realismo. También en esas opciones hay algunas que vienen con intermedio y otras en donde no lo hay. La que vimos pertenecía a ese segundo grupo, y pese a que no me guste que me paren la película, al tratarse de una sesión golfa (última sesión) hubiésemos agradecido cinco minutejos de pausa.

A decir verdad no tenía pensado ir al cine, fue una cosa que surgió de rebote y acudí con los amigos de mi hermano pero sin él, por baja de última hora. Una cosa que me sacó de mis casillas fue la ingente cantidad de anuncios previos a la película. Lo que uno suele esperar son los tráilers de las próximas películas, pero no nos pusieron ni uno. En su lugar, un bloque interminable de anuncios navideños y de otro tipo, ya que nos cabreó sobremanera uno de casi tres minutos o por ahi de unos pintauñas multicolores protagonizados por cinco bailarinas de distintos estilos y un caballo negro cuyas pezuñas iban cambiando de color según el baile que estaban interpretando. En serio, si a mi la película me gusta, me quedo hasta los créditos finales, pero que abusen tanto de mí con los anuncios del principio me parece muy insultante.

______INICIO DE SPOILERS POTENCIALES________

Por fin llegamos a la película, en donde nos explican el origen de Erebor, la Montaña Solitaria, el tesoro de los enanos y el ataque del dragón Smaug. La ciudad de Vale está horriblemente caracterizada con sus primeras tomas de calles de sobras de Minas Tirith de las películas anteriores que parece una teleserie barata, aunque luego la cosa mejora con las tomas aéreas. La verdad es que la historia de la ciudad es algo que nunca me quedó claro en el libro, ni el hecho de que hubiese tanto resentimiento de los enanos hacia Smaug. Reclamaban ese tesoro como suyo en una montaña perdida de la mano de diox pero no recordaba que se trataba de un reino bajo la montaña, sino más bien que el dragón se llevó todo el tesoro de esa ciudad cercana al monte.


Aquí debo realizar un inciso, y es que personalmente siento una antipatía moderada hacia los enanos. La traducción del término muchas veces es confusa en español y en inglés, ¿pero qué son los enanos? Poner fuerte, poderoso y enano en la misma frase lo veo como un imposible. Pese a que David el gnomo decía que era 'siete veces más fuerte que tú', no lo veo, y para mí no son más que enanitos coñones barbudos rechonchos con hachas. Qué se le va a hacer, los enanos parten con esa desventaja y esa falta total de empatía ante otras criaturas de la fantasía europea como los elfos o los mismos humanos de aquel entonces, al menos por mi parte.

Nos presentan al líder de los enanos, Thorin Oakenshield (escudo de roble) y de cómo tras la caída de su ciudad se dedicó a vagar por la tierra media sin rumbo. Así pasamos a una maravillosa escena de Bilbo de mayor con la participación de Frodo. Bilbo está relatando su libro mientras ultima los preparativos de su cumpleaños, mientras Frodo se va a leer a la Cuaderna del Este a esperar la llegada de Gandalf, así somos testigos de la escena inmediatamente anterior al inicio de La comunidad del anillo. Como protagonista y título del filme, también quisiera reflexionar un poco en torno a la figura del hobbit. Al hobbit también se le llama 'mediano', a pesar de ser más pequeño que un enano. Básicamente se dedican a sus quehaceres diarios, cuidar la huerta, tomar té y fumar hierba. Si los enanos son héroes improbables, un hobbit lo es más. De hecho, a lo largo del libro constantemente están a merced de Gandalf para que les salve.


Los enanos se van reuniendo en su casa y le gorronean y revuelven a más no poder. Sobre todo resulta de lo más absurdo el momento en el que juegan con su vajilla. Tras una negativa inicial, a la mañana siguiente lo reconsidera al ganar su lado Tuk (Took) a su lado Bolsón (Baggins) y eso es algo que no explicaron en las películas anteriores, la genealogía de Bilbo y cómo de la rama Tuk de sus antepasados eran semi-elfos y tenían aventuras, algo que contrasta con la pachorra hobbit.


Tras unirse a la compañía, la película hace otro inciso para contar la batalla de Thorin en Moria, y su rivalidad con un goblin gigante que le corta el brazo y quien cree muerto... aunque se descubra que esta vivito y coleando y tras su pista. Este personaje es nuevo y sirve para hilar las andanzas de los enanos, al establecer un enemigo común. De la misma manera que nueva es la figura de Radagast el pardo, otro mago bastante preocupado por la naturaleza que da cobijo a los pájaros bajo su sombrero a pesar de que le chorree escremnetos por todo el rostro. En su bosque lleno de animalitos adorables y setas alucinógenas, unas arañas están causando estragos, y es que algo malvado viene de una fortaleza cercana, ni más ni menos que la figura de un nigromante que uno de sus soldados fantasmales que se asemeja bastante a un nazgul o ringwraith porta una espada diabólica de Mordor perteneciente a un bicho de mal agüero. Esta parte está muy bien filmada con una gran tensión y una ambientación excelente.

 
El episodio de la cena de los tres trolls también está muy bien recreado, aunque puede que se haga bastante largo. Una vez más Gandalf les salva el trasero y descubren una cueva con armas élficas, donde Bilbo obtiene su famoso Dardo que posteriormente legará a Frodo. Se topan con Radagast, que le da la espada a Gandalf y les explica que el Bosque Verde se ha vuelto negro. Otro ataque de los goblins hacen que huyan. Radagast con su trineo tirado por liebres mutantes hace de señuelo para que el resto escape, pero la escena queda realmente grotesca. Dan vueltas y vueltas en unas colinas, y es que confunde mucho por cómo está rodada la escena, que parece que repiten la misma toma desde distintos ángulos una y otra vez en la misma loma.

 
Unos elfos les salvan el trasero esta vez, pero los enanos prefieren tomar otro camino, y así terminan en la ciudad de Rivendel, en donde Thorin refunfuña. A la compañía de los enanos les urge llegar a la montaña, pero la inscripción oculta del mapa sólo se puede leer en un determinado día del solsticio de verano que haya luna creciente vista de determinada manera, y fíjate tú qué casualidad que esa misma noche cumple esos requisitos y pueden leer el mapa. ¡Qué casualidad! Gandalf se reúne en un momento revival con Elrond, Galadriel (con la que tiene un momento piropo de albañil) y Saruman, que le da la chapa por metomentodo y meterse donde no le incumbe. Mientras le echa el rapapolvo, resulta muy gracioso como conversa mentalmente con Galadriel pasando así kilo y medio de Saruman como quien se manda whatsapps en medio de clase.


Tampoco recuerdo en el libro la batalla de gigantes de roca, ni si acaso la manera en la que caen en las garras de los trasgos es la que ahí aparece. Lo que sucede en el interior de la montaña trasgo, la persecución y todo eso me parece bastante ridículo, pese a que a mis acompañantes fue la parte que más les gustó de la película. Tras compararlo con la escena de las criptas de Moria y el puente de Barad-Dûr, las desventuras de los enanos en la montaña se me antojan de lo más inverosímiles y fantasiosas, como si Peter Jackson estuviese imbuído por el espíritu de cuchufleta de la reciente peli de Tintin.



Por otro lado tenemos a Bilbo, que se separa del grupo y va a dar con el anillo único y su célebre dueño: Smeagol, hoy en día conocido como Gollum. La gruta lúgubre de Smeagol resulta estar bastante iluminada, y de esa manera, esos ojos brillantes y esa presencia inquietante no surten el mismo efecto que en el libro. Tras unos momentos de comicidad por su personalidad múltiple y la ya sabida ronda de acertijos sin mucha tensión dramática, tiene lugar la persecución, que tampoco fue lo angustiosa que hubiese pensado.


El rey trasgo y su mayúscula papada resulta bastante repugnante, aunque es mucho más inteligente que muchos de los enanos. Vuelve a aparecer Gandalf para salvarles la vida y tiene lugar una evasión imposible y absurda que les lleva a despeñarse varias veces como si nada. Logran escapar y al poco también lo hace Bilbo, que da a todos una buena sorpresa... pero la alegría les dura poco, ya que sufren otro ataque de los goblins, capitaneados por el líder manco chungo que se la tenía jurada al rancio de Thorin. En esta última batalla, se ven forzados a trepar a los árboles, pero ese efecto dominó final que hace que todos trepen al mismo árbol y que por poco se despeñen al derribarse este último arbol al filo de un acantilado no estaba en el libro, como tampoco estaba la ridícula batalla que tienen Thorin con el goblin montado en un huargo blanco, ya que le derriba y le deja fuera de combate a la primera con un golpecito de la pata del animal. Es Bilbo quien tiene que salvarle en una confrontación que no salía en el libro. Las águilas que había llamado Gandalf susurrando a una polilla vienen en su ayuda y les dejan en un sitio apartado... desde el cual, muy a lo lejos, en el horizonte pueden divisar la Montaña Solitaria. ¡Muy bien! ¡Bravo muchachos, tan sólo os quedan dos películas y otras tantas horas de metraje en llegar! ¡No hay prisa!

Todo finaliza con un cliffhanger del dragón despertando, pero cuando abre los párpados debería surgir un resplandor de color rojo fuego... pero bueno, a ver si eso sale en las películas sucesivas.

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Y así transcurre la primera entrega de El Hobbit. Está claro que su director piensa adaptar hasta la última coma y meter mucha más chicha proveniente de los apéndices o de otros relatos de Tolkien, o combates así por la cara, como el último. El 3D está muy bien logrado y resalta muchísimo las capas de las escenas en la distancia. Está muy bien integrado y no está sólo para arrojar cosas al público como muchas otras películas en este formato. Los 48 frames o fotogramas por segundo a veces desconciertan, ya que la escena parece una teleserie o un juego de ordenador en donde las figuras se mueven de esa manera tan nítida por la pantalla. La figura de los enanos para mí sigue siendo de lo más inútil e incoherente, ya que nos encontramos con enanos más humanos que otros, algunos sin barba, otros con rasgos que parecen ser teleñecos, y luego está el chulo de Thorin, superior a todos los demás y con unos repugnantes aires de grandeza que hacen que sea calcado al libro... salvo por su aspecto raro, y es que extraña mucho que los personajes que aparecen en el prólogo, los trece enanos y Gimli, por ejemplo, pertenezcan a la misma raza.

Una película muy entretenida, con un par de momentos de alusiones desconcertantes al golf y a los fondos de inversión que parecen muy forzados... pero no es lo mismo salvar toda la Tierra Media de las garras del Señor del Mal cuya expansión es alarmante e inminente, a la excursión de un puñado de enanitos del bos... perdón, de la montaña, con uno aún más pequeño y un mago que les salva constantemente de todos sus aprietos. Ya veremos cómo se desarrolla la trama del nigromante del bosque negro o la del líder goblin.

Así concluye esta larga larga entrada. Nos vemos en breve de nuevo con entradas temáticas.

11.13.2012

Banda sonora de mi infancia (II)

Nos adentramos en otros doce temas que por una razón u otra forman parte de lo vivido, en algo personal, en algo que sonaba en un determinado momento, o canciones con historia detrás. Para ver la primera parte, hagan clic aquí.


Vangelis: Pulstar (1976 - sintonía de noticias a finales de los 80 y principios de los 90)

El Apocalipsis dice que el día del juicio final, en ese fatídico escenario llamado Armaggedon, aparecerán cuatro jinetes de distintos colores atronando con trompetas ensordecedoras anunciando el fin de los días. En mi opinión, creo que será Vangelis tocando su órgano el que anuncie este momento. Todas las mañanas a finales de los 80 y principios de los 90, desayunábamos antes de ir al cole, a preescolar y primero en mi caso, y 2.º/3.º en el de mi hermano, y mi madre tenía siempre puesta la radio en ese momento. Crisis, la Guerra del Golfo, escándalos políticos, devaluación de la peseta... ¿Acaso no sucedía ninguna noticia buena en este planeta que nos ha tocado vivir? Todos los días no había más que sordideces, y le empecé a coger gran manía a los informativos. Como sintonía de las noticias, sonaba el comienzo de Pulstar, el primer éxito de Vangelis, una música que pone al oyente en una tensión tremenda, como una estrella que va liberando su energía con esas palpitaciones. Sobre todo esas notas fuertes, parodiadas por Martes y Trece en una de sus actuaciones. Muchos años más tarde logré escucharla entera... y en lugar de malrollera la encontré fascinante, in crescendo, e incluso adictiva.


Varios artistas (USA for Africa): We Are The World (1985)

A mediados de los 80, todo el famoseo de la canción le dio la vena solidaria. Hasta entonces tan sólo John Lennon durante los 70 y otros artistas como Bob Dylan, Joan Baez y los llamados cantautores o 'cantamañanas' dependiendo de a quién se pregunte. Eran tachados de comunistas (perroflautas hoy en día) y se les invitó a que abandonasen EE.UU. repetidamente. Sin embargo, la expansión de la televisión y las imágenes de la gran sequía de Etiopía del 1983 a 1985 convencieron a los grandes pesos de la canción a colaborar o a prestar su imagen para la causa. Los conciertos benéficos comenzaron a multiplicarse, como el célebre Live Aid en Londres y Filadelfia. La grabación de un disco tan emblemático como este USA for Africa también supuso un hito. El vinilo contenía otras canciones... pero creo que jamás las escuché, ya que ibamos derechos a escuchar el megamix de artistas de este We Are The World. La canción producida para que cada artista apenas diga un par de versos, pero que luego se repita el estribillo hasta el infinito... y no cansaba nada.


Victor Manuel y Ana Belén: La Puerta de Alcalá (1986)

Otra con final de estribillo ab aeterno. Nadie se sabía el resto de la canción menos el maldito "miralá, mírala..." que no llegaba nunca. Lo que en aquel entonces causaba furor, seguramente hoy sería apedreado hasta no dejar rastro. Clásico de karaokes en su día, en la actualidad es un auténtico tostón.


Desireless: Voyage, voyage (1987)

A partir del 87 y durante la primera mitad de los 90 sonó muchísimo. Música electrónica ochentera desde Francia. Tiene una base muy compleja en comparación con otras del género. La voz, el acompañamiento, la melodía y esa letra que habla de la búsqueda de la aventura, la interculturalidad y el 'nomadismo' caló muy hondo en mí. El videoclip lo acabo de descubrir ahora... y decepciona.


Bill Haley & The Comets: Rock Around the Clock (1954)

De las canciones que más veces he escuchado, y es que en mi casa se ponía el vinilo con mucha frecuencia. Se trata de uno de los pioneros del rock & roll, años antes de Elvis, Chuck Berry y demás. Bailar en el salón de mi casa esta canción es una de las imágenes más inquietantes de mi pasado, y es que me gustaría incluir no sólo canciones contemporáneas en mi banda sonora.


Ritchie Valens / Los Lobos: La Bamba (1958, 1987)

Otra canción rematadamente cansina. Puede que sea la canción en español más conocida del planeta. Si uno piensa en la letra se dará cuenta que es de las cosas más estúpidas e incoherentes que han existido. Por la película de La Bamba de finales de los 80, al igual que sucedió con Pretty Woman, la canción tuvo (desgraciadamente) una segunda juventud.


Aqua: Barbie Girl (1997)

Sí, no han leído mal. La canción era una ñoñada terrible... pero me recuerda a una época muy concreta del colegio, cuando además de estar en el equipo de natación, entrenaba baloncesto en dos sitios diferentes, más tres horas de arte dramático los lunes, y a la despedida de un colega que se fue a pasar un año a EE.UU.


Gorillaz: Clint Eastwood (2001)

Mi paso por el instituto fue complicado. Dos años en donde el grupo de teatro y algunas personas que se pueden contar con una mano fueron un refugio. En el viaje de fin de estudios, todos querían ir a Amsterdam para ponerse hasta las cejas. La segunda opción por Centroeuropa me encantaba, pero requería muchos desplazamientos, así que al final el profesorado optó por París. Con compañeros que apenas habían salido de su pueblo, se pretendía ir al extranjero. Hubo muchos episodios bochornosos, por eso solía ir en todos los desplazamientos con los profesores. Mientras las noches en aquel aparthotel de La Défense todos se emborrachaban y cruzaban de terraza en terraza en un 14º piso, yo escuchaba esta canción de este grupo animado.


Deep Forest: Ouverture Huahiné (2000-2001)

La música étnica, ambient o new age fue muy recurrida durante secundaria y bachillerato hasta la carrera. Deep Forest fue uno de los grupos que más seguía, y es que este dueto francés compuesto por Éric Mouquet y Michel Sanchez tuvo varios éxitos mezclando músicas del mundo con un sello propio, y algunas canciones se reutilizaron para publicidad. Esperando a que abriesen las puertas del cine, fuera junto a los mostradores de palomitas mostraban el tráiler de El príncipe del pacífico. Era una película luminosa, ambientada en Oceanía, de aventuras y con música de Deep Forest. El protagonista de Un indio en París, con un niño también en su reparto y esa música me impulsaron a ver la peli. La verdad es que tardaron muchísimo en estrenarla, y es que era un bodrio. El guión había pasado por tropecientas manos, incluído la feminazi Lucía Etxebarría. La actuación es bastante cutre en algunos momentos, y la personalidad de los personajes es muy incoherente... pero la música y las imágenes de la Polinesia Francesa lo hacía digerible. Mi búsqueda por la banda sonora fue ardua y agotadora, hasta que por fin en Alemania encontré en la sección de discos de unos grandes almacenes la versión japonesa del disco... y me lancé de cabeza a por él. En cuanto al vídeo, era mucho mejor la versión comprimida y corta, pero no la he encontrado.



Enigma: Return to Innocence (1994)

Todo un temazo de la misma época que el Yeha-Noha de la entrega anterior. Michel Cretu es un productor rumano bastante colgado que al igual que Deep Forest le gusta introducir temas de diversos orígenes e idiomas en sus temas... pero Enigma tiene una predilección por el canto gregoriano y las melodías más oscuras. Pese a que se emitiera en la misma época que Yeha-Noha y que los anuncios que se pusieron con esta música inducían a pensar en nativos de Norteamérica, la verdad es que se trata de un dialecto hakka de Taiwan. Lo nefasto de esta canción es ver su videoclip original, que hace que uno ya pierda el entusiasmo por esta canción.

Shania Twain: That Don't Impress Me Much (1999)

Viaje a Centroeuropa con mi familia en 1999, canal VIVA, música por la calle, esta chica llamada Shania Twain con su gabardina de leopardo haciendo autostop por el desierto y rechazando a los chicos 'de buen ver' para que suban a su coche. Parece ser la única persona incapaz de deshidratarse en pleno desierto vestida de esa guisa.



Andrés Calamaro: Flaca (1997-1998)

Al igual que con Los Rodriguez, nunca me entusiasmó su música, pese a que los plastas de un curso por encima del nuestro lo pusieran a todas horas y te lo metían hasta por las orejas... pero esta canconcilla me evoca despedidas tristes con algunas personas... que me hubiese gustado que fuesen aún más cercanas.



Éric Serra: The Big Blue Ouverture (1988)

Quisiera terminar esta entrega de hoy con una de las piezas que más me motivaba/relajaba antes de competir en natación. Ese ritmo tan reposado, esos sonidos con ecos como voces de delfines, la inmersión y el toque jazz que se amolda perfectamente a la pieza. La banda sonora de El gran azul es fabulosa, y está repleta de todo un gran abanico de sensaciones y sentimientos, la mayor parte de ellos relacionados con el maravilloso medio acuático. El video con las imágenes auténticas de la película, del prólogo que transcurre en Grecia es lo mejor... pero no he podido encontrarlo.


¡Hasta la próxima entrega!