11.23.2011

Las 15 peores películas de Disney (según mi opinión)


He decidido escribir una entrada sobre algo harto conocido y que resulta un símbolo en este planeta en el que vivimos, y es que el nombre de Disney, o la cara de Mickey Mouse con sus características orejas redondas puede ser identificado en prácticamente todo el planeta. En mi infancia, cada lanzamiento resultaba ser un bombazo, y es que planificaban sus estrenos cautelosamente, así podíamos tener en un mismo año, una película en las vacaciones de verano, y sobre todo otra en las vacaciones navideñas. Todos podemos tener en mente cuales son nuestras tres o cinco películas favoritas de este estudio de animación, pero hoy me he decantado por hacer una lista de todo lo contrario, películas que peor sabor de boca me han dejado o que directamente han sido una grandísima apestosidad. 

La selección se restringe a los así llamados 'clásicos', ya que si comenzamos a enumerar las producciones de venta directa en vídeo, obtendríamos una lista mucho más larga. De hecho, el bueno de Walt juró en su día que nunca haría secuelas de sus películas, que concebía a sus obras como únicas. De la misma manera, era un grandísimo amante de los animales. En muchos proyectos que le presentaron, él preguntaba a veces: "¿Hay algún animal en la historia? ¿no? Entonces no me interesa". Esto sorprende hoy en día al ver numerosas secuelas o producciones protagonizadas enteramente por humanos, juguetes, robots o coches antropomorfizados. 

Por supuesto, esta selección la he elaborado yo de acuerdo con las películas que he visto. Me consta que hay muchas otras como Chicken Little, Dinosaurio, Descubriendo a los Robinsons que han sido salvajemente apedreadas por las nefastas críticas, y que recientemente en esta última década han comenzado a sacar películas de las series más recientes de Disney. Algunas de ellas incluso llegaron a las carteleras de los cines con una animación que va desde mediocre a horrible como Scotty, Doug, La banda del patio o Phineas y Ferb, cabe decir que no he visto la mayoría de esas producciones ya que su calidad da repeluses casi tanto como las producciones directas en vídeo o peor aún, como los dibujos de las series que producen en la actualidad. Tampoco están gran parte del ciclo de películas que hizo para acercar a los niños al mundo de la música (u otras películas episódicas) que comenzó con Fantasia (la única sobresaliente) y que le siguieron Saludos amigos, Los tres caballeros, Música maestro, Fun and Fancy Free (que incluye la preciosa 'Bongo'), Tiempo de melodía o La leyenda de Sleepy Hollow y el señor Sapo porque son compilaciones de episodios o cortometrajes en un volumen mayor. De la misma manera, no incluyo películas en imagen real, así que den ustedes gracias de no encontrar a Hannah Montana, High School Musical y demás por estas líneas.

Y también porque nos acercamos a las navidades, y las navidades son sinónimo de Disney por el hecho de ser familiares, felizonas y alegres... o al menos según nos lo hacen ver, y en muchos centros comerciales comienzan las ofertas de sus producciones, o comienzan a aparecer en la programación de las cadenas. Por ello, es muy probable que no os resulte extraño la siguiente relación de títulos, aquí van las 15 películas que menos me han gustado.


15.- Hércules (Hercules - 1997)
Es una gran propuesta y una buena idea, ambientada en la antigua Grecia clásica mitológica... bueno, aunque gran parte de la acción suceda en el territorio egipcio de Tebas. Nos encontramos con el paradigma de muchacho joven apuesto y super fuerte... bueno, de jovenzuelo parece más normal y menos hormonado, pero la cosa pronto pasa, y sabemos que va a triunfar y que la película no tendrá gran emoción. El villano intenta rememorar a Scar de El rey león, con esos rasgos y esa personalidad tan apática. El hecho es que aquí Hades sí que tiene poder... pero no lo usa, lo que lo convierte en un moñigote. Los continuos guiños anacrónicos también despistan mucho y no consiguen que nos adentremos en la aventura. Las musas se hacen cansinas, aunque te rías con la musa regordeta.


14.- El emperador y sus locuras (The Emperor's New Groove - 2000)
Hubo un momento bastante apestoso entre Disney y Dreamworks en la que se les acusaba de plagio a cada paso que daban. Uno hacía Antz: hormigaz, el otro hacía Bichos. Uno hacía Buscando a Nemo, el otro hacía El espantatiburones. En este caso, mientras Dreamworks hacía La ruta hacia El Dorado, Disney presentaba el título que nos ocupa. Una aventurita amena aunque ya muy pero que muy vista. Aun así, resultaba entretenida... de no ser por el doblaje español, que puso al lamentable Angel Garó al frente. Bueno, él también estuvo en la independiente Ferngully haciendo las voces de TODOS los personajes y no era tan dañino (excepto con la de Crysta), pero aquí no pega.


13.- El libro de la selva (The Jungle Book - 1967)
La última película supervisada por el propio Walt. Original respecto a lo que había creado antes. Unos diseños un tanto oscuros y un par de canciones memorables. Por lo demás, quitando la escena en el templo del rey Louie, se hace bastante aburrida. En cuanto a la idea del diseño del personaje podría ser un exitazo tremendo un niño salvaje como las películas protagonizadas por Sabu, el niño hindú en los años 40 y 50... desgraciadamente NO fue así. En lugar de ser un niño salvaje con el que los espectadores podrían empatizar, resulta ser un adefesio tripón con pañales, peinado de peluquería y cara de alelao. Los animales son bien monos y de hecho reutilizarían los personajes en Robin Hood y en otras producciones televisivas futuras, pero a la hora de diseñar al prota... madre del amor hermoso, no se esmeraron nada. También su final nos deja a contrapie, y es bien distinto de las versiones anteriores, sobre todo de la novela.


12.- Dumbo (Dumbo - 1941)
Contextualizando, no estaba tan mal. Es tierna, sencilla, memorable y muy neutra, sin villanos, con un ratoncillo simpático. Entonces cómo pudo la película más corta de Disney provocarme tanto sopor cuando era pequeño. Me parecía también demasiado cursi, y me esperaba encontrar algo con más acción, como Pinocchio. Las canciones, sobre todo la final me parecía demasiado estridente y chillona. Luego la pude ver como un mediometraje sencillo sin más, pero en su momento tenía más expectativas, como más escenas "trepidantes" de vuelos o cosas así.


11.- Tod y Toby (The Fox and the Hound - 1981)
¿Por qué parece esta película tener treinta años más de los que tiene? Una presentación jovial y entrañable con dos lindos cachorritos que son amigos. El problema es que uno es un perro cazador y el otro un zorro, y a medida de que crecen se dan cuenta de que no todo es del color de rosa. Es ahi cuando la cosa se tuerce. Un buen día, el dueño del zorro le translada a una reserva vecina, donde se enamora de una zorra (con perdón). El dueño de Toby por su parte lo educa junto a un perro cabr*ncete que resultará ser una pésima influencia. Ellos tres entrarán en la reserva para intentar cazar a la parejita de zorros, y la amistad de Toby se verá en peligro. El final es de los más viles, ya que mientras el zorrito se dedica a vivir en libertad en jolgorio y compañía de la zorra (con perdón), al pobre perro le toca ocupar el puesto del cabr*ncete y quedarse encadenado por siempre jamás.


10.- La Dama y el Vagabundo (Lady and the Tramp - 1955)
Cuando se trataba de algo de dibus, me quedaba viéndolo como un clavo, ya fuesen educativos como los Érase una vez o cualquier serie de turno que hoy en día parezca algo horrendo, como Seabert o Los fruittis. No obstante, cuando pusieron esta película en el cole, en un principio estaba sobresaltado (¡Jo, qué guay, nos van a poner una de dibus!) y esa resultó ser la que nos ocupa. Me aburrí sobremanera, me fui dos veces al baño y me eché una siesta de campeonato. La película que popularizó a los schnauzers y cockers era bastante aburrida y con la acción a trompicones y en momentos muy aislados. La escena cuasi pornográfica con los espaguetis para los niños de mi edad de aquel entonces es lo más reseñable de la cinta.



9.- Bambi (Bambi -1942)
Muy probablemente la película más rematadamente cursi del estudio pese al célebre asesinato de la madre. Bambi es un cervatillo de sexo ambiguo que tiene una relación con un conejo de voz insoportable llamado Tambor, también le/la/lo ronda una mofeta llamada Flor (manda cohone), aunque ya de mayor le tire los tejos una cierva y descubramos que Bambi en teoría es macho. De vez en cuando vienen humanos a cazar. Así se podría resumir la película. Muy esporádicamente los personajes dicen algo, aunque para lo que dicen, mejor mantener la boca cerrada.


8.- Pocahontas (Pocahontas - 1996)
En un intento por ponerse adultos, decidieron contar esta historia new age del descubrimiento del nuevo mundo. El encuentro entre el joven y apuesto John Smith y la hija del jefe de la tribu, Pocahontas. En aquel entonces, a falta de vampiritos y niños lobo, Pocahontas era una de esas cosas que llenaba ese vacío. La historia era más adulta de lo normal... bueno, había arbolitos que hablan, y chuminadas así, pero una de las cosas más cansinas eran las típicas mascotas que se suelen insertar con calzador en este tipo de producciones para darle un toque gracioso. Bueno, en este caso se trata de un perrito bulldog y un pequeño mapache, siendo este último el centro de atención de todas las coñas... pero es que estos golpes cortan el ritmo de la peli y resultan más un estorbo que una excusa de mofa. Tampoco es que la relación entre los dos sea tan impresionante, ya que es aburrida con ganas. Lo bueno es el factor sorpresa, y es que por primera vez nos mostraban una peli que acababa mal... pero eso lo intentaron enmendar con una secuela en vídeo bastante chusca.


7.- Atlantis: La ciudad perdida (Atlantis: The Lost Empire - 2001)
La Disney encadenó fracaso tras fracaso, y únicamente Pixar le insufló vida. Por estos años, Dreamworks le comía la tostada constantemente, en gran parte gracias a un ogro de color verde llamado Shrek. En esta película se nota mucho la inspiración en dos producciones de anime: la película El castillo en el cielo de la Ghibli (1986) y por otro lado la serie Nadia: el secreto de la piedra azul (1990-1992). Probablemente sea la película más previsible de la factoría, ya que uno sabe inmediatamente lo que va a suceder a continuación a cada momento. Un joven empollón, delgaducho y ratón de biblioteca continúa las investigaciones que llevaba a cabo su padre, desaparecido en extrañas circunstancias. Unos funcionarios del gobierno, militares y un comando formado por todos los estereotipos del cine chusco de acción están presentes. Se ponen a buscar la Atlántida, van y la encuentran. El empollón se enamora de la princesa de allí... y ella le corresponde. Luces de colorines, el cabr*ncete maloso del grupo se sabe que va a traicionar al grupo y eso hace. Se apodera del poder oculto de la Atlántida y la lía parda. Enfrentamiento final, el bien gana y dejan al pringao en la Atlántida con su nueva churri... y él más feliz que una perdiz. Incluso sacaron en su día una secuela de esta bazofia.


6.- El planeta del tesoro (Treasure Planet - 2002)
Disney ya había producido la excelente La isla del tesoro en 1950, e incluso otra memorable con los teleñecos en 1996... pero a algún productor lumbreras se le ocurrió acercar la historia a los más jóvenes, con la tecnología de Tarzán y la constante mezcla con imágenes creadas por ordenador. Cambiemos la isla por un planeta, a la tripulación por extraterrestres raros, y hagamos que el niño prota tenga unas pintas super guays con pendiente, coleta y ropas chulas, y que sea un skater... bueno, mejor que haga windsurf estelar. Todo eso lo podemos observar en las imágenes del principio de la película, que recuerdan a la manera en que Tarzán se deslizaba por los árboles y lianas sobre todo por esos movimientos vertiginosos de cámara. A partir de ahí, la película se vuelve un rollazo insoportable, incoherente y rematadamente ridícula, y es que esa mezcla chirría demasiado. El muchacho rebelde se une a la tripulación, palman unos cuantos, nos presentan a la mascota más rematadamente fea que ha creado Disney que es como una flema roja, y para rematar un robot de lo más cansino al final.


5.- Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderland - 1951)
Bienvenidos a las aventuras y desventuras de la niña neurótica en busca de su conejo (con perdón). Hubo mucha indignación en su día por el hecho de que la Disney americanizaba uno de los clásicos de la literatura inglesa... bueno, tampoco era para tanto. El autor era un pedófilo que frecuentaba los parques y colegios en busca de inspiración, y así nació Alicia, una novela que según los críticos está repleta de significados ocultos y parábolas de la vida, la madurez y el deseo sexual entre otras cosas. La película en sí marea y se hace muy cansina e incoherente, la Reina de corazones y la propia Alicia se repiten más que la fabada, todo para que al final la niñata despierte y nos tome el pelo a todos, y dé paso a Tim Burton para que haga una de sus frikadas joticas.


4.- La sirenita (The Little Mermaid - 1989)
Comienzan los noventa con esta pastelada rematadamente cursi y hortera. Estridente, chillona e insoportable. Lo siento mucho, no puedo con La sirenita. Las otras películas mencionadas las he visto completamente, pero jamás he podido con esta. No he podido verla al completo de lo ñoña que es, tuve que hacer fast-forward en su día o verla a cachos. Ariel es una pija hija de papá (no en vano, su padre es el mismísimo rey Poseidón) que guarda cual puerca toda la roña que va al mar, y se llena la cabeza de pájaros con la vida en tierra y que se entregaría en cuerpo y alma al primer chorvo que se le pase. El cangrejo Sebastián tiene su pase por su salero caribeño, pero el resto de secundarios es insufrible, como el pez amarillento u otros sirénidos... pero la que se lleva la palma es Ariel y su manera de emerger a la superficie, retorcerse el espinazo y la nuca mientras las olas rompen a su espalda. La otra cosa pésima de la película es el villano, que es una bruja submarina y repugnante de nombre Úrsula que guarda gran semejanza con Maria Antonia Iglesias. Menos mal que poco después La Bella y la Bestia iba a enmendar esta apestosidad, y que también, al cabo de catorce años, Nemo pondría la decencia debajo del mar.


3.- Los aristogatos (The Aristocats - 1970)
La repusieron en los cines en una edición remasterizada a mediados de los noventa. Creo que acababa de ver Aladdin y El rey león en el cine, y pensaba que se trataba de una peli nueva de estreno... craso error. Me aburrí como una grandísima ostra. Un argumento horrible, una película sin gracia alguna. Una vieja millonaria con mucha pasta y pocas neuronas lega toda su fortuna a sus cuatro gatos: Duquesa y sus cachorros. El mayordomo se ponía celoso y les abandonaba en medio de la campiña francesa (con lo fácil que hubiese sido retorcerles el pescuezo) y así comienzan un regreso a casa corto y sin gracia ni ná. Coinciden con gatos callejeros que tocan jazz y Duquesa se contonea y dice que prefiere el blues. Vuelven, ocupan su lugar y un chascarrillo final entre dos de los secundarios más sosos. Fin. Salimos mi hermano y yo de la sala harto indignados.


2.- El jorobado de Nôtre Dame (The Hunchback of Notre Dame - 1996)
El jodío de la Disney. Resulta figurar entre las peores películas que he visto en una sala de cine. El jodío se imagina a tres gárgolas chungas que le hablan y le hacen compañía, ya que su cuidador es un malo maloso de cuidado. A Quasimodo le abandonaron de pequeño en la catedral por jodío, y día tras día se dedica a dar la tabarra a los parisinos con sus campanitas. Un buen día conoce a una bailarina gitana mazo chunga que obviamente se enamora de otro, un apuesto soldado rubiales. Como un King Kong en miniatura, la rescata y se la lleva a lo más alto de las torres para gritar como un energúmeno. La moraleja es que la belleza está en el interior, pero a diferencia que en La Bella y la Bestia, el jodío sigue y seguirá siendo jodío. Te j*des. A partir de esta película, la Disney restringió muy mucho el uso de canciones, ya que en el caso que nos ocupa llega hasta la saciedad, e incluso los niños que estabamos en la sala suplicábamos que no se pusieran a cantar otra vez... pero no había manera. No veíamos el momento en el que acabase esa tortura de película.


1.- Zafarrancho en el rancho (Home on the Range - 2004)
El mayor truño animado jamás vomitado por la Disney hasta la fecha (que yo haya visto). En un intento por acercarse al público afroamericano... especialmente a los más jovenes de la casa, les salió esto. La película que por poco cava la tumba del estudio entero. Deshecharon la idea de volver a rodar otra vez en animación tradicional... hasta la horriblemente traducida Tiana y el sapo (The Princess and the Frog... y es que lo que se besa en los cuentos es una rana, no un sapo), que curiosamente también fue señalado como un intento para atraer al público afroamericano. Una vaca de lo más cool (yo-yo-yeah) se une a una nueva granja. Esa vaca es como una revolucionaria en un mundo de lo más conversador. Se dice que en algún lugar están raptando vacas, hasta que raptan a todas las de esa granja... excepto a la vaca cool, a la más vieja y a una tercera. Ellas tres junto con un caballo gilip*llas pero también de lo más cool (yo-yo-yeah) irán en su busca. Ambientada en el oeste, con unos colores que van más allá de chillones, unos dibujos pero que muy corrientones y una animación nefasta. Pero es que la historia es lo peor, ya que no logra interesar lo más mínimo. La vi en DVD en un pack de 2x1, y nada más terminarla de ver, saqué el disco del ordenador como alma que lleva el diablo y me dirigí a una tienda de segunda mano para vender semejante hez.
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Espero que la entrada no haya resultado muy controvertida. ¿Opiniones?
¡Hasta la próxima!

11.19.2011

Diario de un absentista

La siguiente entrada trata de un tema más personal, candente, polémico, profundo y susceptible de discrepancias que los anteriores. Entramos en el fangoso terreno de la política y mi experiencia personal o mi historia como absentista. Sigue leyendo tras este punto bajo tu propia responsabilidad.

Casi nadie sabe esto, pero tengo una ligera dislexia direccional. El hecho de distinguir 'izquierda' y 'derecha' supuso un pequeño quebradero de cabeza a veces resuelto mediante pequeñas reglas mnemotécnicas. También para muchas cosas soy ambidiestro, ya sea llevar el reloj o sostener los cubiertos en la mesa. A la hora de escribir soy zurdo, pero en mi primer colegio me regañaban o me castigaban sin recreo si utilizaba la mano izquierda. Me acuerdo de la lección de izquierda-derecha en ese colegio, en el patio, justo en la antesala de la capilla. La profesora levantaba una mano, la otra, pero cuando se daba la vuelta y decía que era al revés, se me saltaban los plomos. Por otra parte, la configuración parlamentaria de "derecha" e "izquierda" proviene de la Revolución Francesa, que eran los lados en los que se sentaban los conservadores y los liberales. También puede que el mapa mental que me formé en su día de la configuración política quedase invertido... bueno, de todas maneras tenía un 50% de oportunidades de acertar.

Más adelante, en mi segundo colegio, un buen día me preguntan si yo era de derechas o de izquierdas. ¿Qué carallo me están preguntando? Ya sabía que tenía que ver con la política, eso que suena todos los días por la radio y no hace más que dar disgustos a la gente... pero ¿a cuento de qué me preguntan a mí esto? Sabía algo de las dos Españas de este país nuestro, y que el hecho de que exista sólo el blanco y el negro supuso cruentos enfrentamientos como la Guerra Civil. Eso era algo que podía oír a mis padres, ya que yo nací en "democracia" y no viví esa etapa anterior. Así de pequeño estaban los jóvenes como yo, y luego los mayores que habían nacido antes del 75, pero entonces era yo el que estaba incurriendo en distinciones.

Claro que de pequeños, ante esa pregunta, nuestra visión era bien sesgada. Rico frente a pobre, impuestos frente a no impuestos, libertad frente a control... cosas de niños. En la casa de cada uno nos enseñan y nos inculcan cosas distintas. En el pueblo de los abuelos de cada uno, los salvadores eran los de un bando y los canallas eran los del otro... y eso cambiaba a menudo de pueblo a pueblo, de ciudad en ciudad o de la perspectiva de un individuo a otro. "No lo sé" o "Vete a la m1erda" seguro que fueron las respuestas que mencioné en su día, siendo probablemente la primera lo que dije y la segunda lo que pensé en ese momento. Habían llegado los sondeos electorales a nosotros, cuando ni siquiera estábamos en edad de votar.

También cada uno de nosotros somos hijos de nuestro tiempo. Por mi madre, todas las mañanas nos acompañaba al desayuno la voz de Luis del Olmo como si fuese uno más a la mesa, y aún a día de hoy puedo tararear la melodía de Protagonistas, Pulstar de Vangelis (que era lo que empleaban como cabecera de las noticias) o la sintonía con la que daba inicio las últimas noticias acerca de la guerra del Golfo, Kuwait, etcétera. Las noticias nacionales estaban salpicadas de escándalos día sí, día también. La devaluación de la peseta, los GAL, Roldán, Vera y Barrionuevo, problemas con la economía... en alguna ocasión pregunté: ¿Pero es que en este país no sucede nada bueno?

Salí de mi pequeño colegio con lágrimas en los ojos, con la pena profunda de poner fin a diez años inolvidables. Ya en los últimos años se nos hizo patente que las enseñanzas de muchos profesores del centro eran "zurdas", pero manteníamos un espíritu crítico y dialogante, capaz de valorar y contextualizar las cosas con sus pros y sus contras. Si Santander es una ciudad más bien conservadora, las afueras, tal vez por reivindicarse, son todo lo contrario, y ese era mi nuevo destino. El instituto donde cursé el bachillerato se asemejaba mucho a uno estadounidense con la megafonía, grupitos, macarras, despachos, aulas diáfanas y demás. En la zona, el insulto más común que se puede oír respecto a una persona es "facha", y eso fue precisamente lo que me llamaban a mí en el viaje de fin de curso a París... por haber comprado una bandera española que yo pedí específicamente SIN escudo. En un par de ocasiones intenté posar en fotos con ella, y la reacción de los demás fue parecida a estar en una herriko-taberna, o en medio de la diada de Cataluña. En Pigalle casi llegando a Montmartre me 'enamoré' de uno de estos gorros gigantescos de felpa, coloridos, abrigados y con cuernos. El sombrero tenía tres colores, negro, rojo y amarillo, en tres grandes franjas horizontales, en el orden de la bandera alemana. De "quita eso de ahí, facha" se pasó a "p*to nazi de m1erda". Lo bueno es que el gorro era acolchado y abrigado, y me libré de un chaparrón con la cabeza calentita ese día gracias a él. En la actualidad, la bandera está firmada por la selección nacional española de baloncesto que ganó el Eurobasket de Polonia en 2009 y cuelga del techo de una de las habitaciones en Madrid, y el gorro lo tiene mi hermano en su gran colección de gorros raros y estrafalarios.

De esta manera pasamos a la descalificación personal simplemente por llevar puesto algo, aunque no contenga ningún escudo ni seña política aparente... incluso por poco llega a la agresión física cuando en Eurodisney un padre catalán me zarandeó del cuello y me amenazó con partirme la cara si estuviese en España por creer que me había colado, y sobre todo por llevar ese trozo de tela como cinturón.


Estábamos en épocas de bonanza económica y los noticieros no estaban saturados de escándalos políticos, aunque los deseos de figurar en el plano internacional puede que les llevasen a tomar medidas discutibles en su momento. Otros temas algo controvertidos era alguna incertidumbre con la educación, cosa que se aprovechó en el instituto para que algunos representantes se movilizaran. Estos representantes eran muchachos greñudos que apenas aparecían por clase con camisetas negras de grupos de punk español. Comenzaban sus discursos de una manera correcta, pero aprovechaban para exclamar un "Esto nos pasa por tener un p*to gobierno facha" para conseguir un aplauso fácil de los estudiantes, y perder su credibilidad de golpe. Estos líderes lo eran de boquilla, ya que apoyaron varias huelgas, pero pese a las advertencias de los profesores de que debían constatar su asistencia a las convocatorias de huelga, su único cometido era hacer pellas y estar con los amigos en el pantano detrás del instituto o en su casa durmiendo o jugando a la Play. Esto lo pude comprobar de cerca al ser subdelegado (cargo que me encasquetaron por fastidiarme).

No tengo ningún problema con la opinión de otros siempre y cuando puedan argumentarla. Es lo que solía suceder con algunos "anarquistas" o "ateos" del instituto. No sabían exactamente lo que decían y sólo se preocupaban de su propio culo. ¿Por qué? Porque sí. ¿Podrías darme un argumento mejor? Buah, eres un facha. En la universidad la cosa continuó similar. Llegué a estudiar posturas como la idea de Cataluña y llegué a comprender en cierta medida sus opiniones. Por cierto, de comprender a apoyar hay un abismo, pero personalmente creo que uno debe escuchar ambas partes de la historia antes de emitir un juicio. Os aseguro que esta conversación a continuación ha sucedido en múltiples ocasiones con distintas personas: ¡Gibraltar español! Vale, ¿por qué? ... no sé, lo dice Torrente. ¿No la has visto? Buah ... . Algo similar sucedió en la universidad, sobre todo discusiones políticas con gente de los dos extremos. Izquierda, derecha... derecha, izquierda... todo volvía a ser igual de borroso que en mi infancia con gente que hacía imperar su opinión por encima de todas las cosas.


El nuevo cambio de gobierno trajo esperanzas y muchas propuestas que no encajaban con la realidad del país. A un presidente tachado desde sus inicios como falto de personalidad y de ese talante que tanto mencionaba, proponía ayudas y medidas buenas pero utópicas dentro del contexto en el que se vive. Desaceleración o crisis, paro, inmigración... puede que le tocase un contexto difícil, pero no hizo gran cosa para enderezar el rumbo, sino que siguió con esa caida en barrena. Hoy en día el país está hecho un erial,con un paro que va más allá de las cifras de las estadisticas, que no incluyen a la gente que se encuentra haciendo cursos organizados por el INEM o a los que simplemente, no están registrados. Tampoco se puede decir que haya alternancia, ya que el candidato de la oposición no es que inspire muchas confianzas, y los numerosos casos de corrupción política, al igual que el agua, no tienen color.

No me avergüenza decirlo en absoluto: Nunca he votado. Ya hayan sido autonómicas, generales o referéndum. Ya, ya sé qué es lo que dirán algunos: Es tu deber como ciudadano. ¿Lo qué? ¿Desde cuándo? ¿Me salté esa cláusula al leer el contrato al nacer? Puedo ejercer mi derecho al voto, pero de ahí a ser obligado a punta de pistola a pertenecer a tal o cual color político... no, por ahí no paso. Entonces eres partidario de una dictadura. ¿De dónde te has sacado eso? Soy partidario de no sectarizar a las personas por sus ideas, algo que viendo la historia de este país, y a mi experiencia personal, no soporto. Es probable que si hubiese nacido en otro país, con otra historia y con otra experiencia vital a mis espaldas hubiese dicho otra cosa. Antisistema. No, no precisamente. No hay sistema perfecto. No confío en el sistema tampoco, y no hay nada que me garantice que el papel que haya depositado en una urna vaya a parar a un determinado partido, tal y como ha sucedido en otros paises tanto subdesarrollados como desarrollados. Vale, no votas, entonces no tienes derecho a opinar. Tengo igual de derecho de cualquier otro. No entiendo de direcciones, y no quiero que se me ensarte de lado a lado y se me enarbole cual bandera al viento para que la gente vea mis colores. No somos banderas, no somos cifras ni porcentajes en baremos, no somos 'de-ene-ís' renovables o de los que se pueda guardar el rastro. Somos personas, con todo lo que ello conlleva.


El ser humano es un ser social y político por naturaleza. Sé que no podemos largarnos a una isla desierta cual Robinson Crusoe, el paradigma del hombre solitario, ya que incluso Robinson tenía a Viernes. Vivimos con convenciones sociales y en un Estado de derecho. He crecido en un país que algunos historiadores califican como pesimista por naturaleza, en donde añoramos muchísimo el pasado, y es normal y lógico que de esta manera dispongamos de muchos tiempos verbales para referirnos a él, y cierto temor para referirnos al futuro. Pero en lugar de otras naciones que no dudaron en arremangarse y seguir adelante, nos dedicamos más a "echarnos las culpas" los unos a los otros, y en lugar de argumentar, recriminamos al contrario o rival con un interminable "... y tú más".

La televisión puede ser un buen reflejo de la sociedad. Tenemos ideales muy distintos, y hoy nos interesan las vidas, rumores, casas y quehaceres de los más ricos y favorecidos o la rutina, costumbres y la ordinariez de los más barriobajeros. De esta manera, podemos ver que estamos mejor de lo que parece mientras nos ponemos de dientes largos viendo otros que se encuentran mejor. Y es que la clase media ya no interesa. Por otra parte, también proliferan programas que narran lo bonito y lo bien que se vive allende nuestras fronteras. Estos programas están envueltos en un aire nostálgico cuando les preguntan a estos exiliados qué es lo que más echan de menos, o si regresarían a España. Mis pasos se encaminan a una ruta semejante, por eso elegí la carrera que he elegido y he seguido con unas determinadas especialidades hasta la de profesor de español para extranjeros.

La relación con mi propio país bien puede definirse como de amor/odio, no soporto los patriotismos baratos en donde uno debe besar por donde pisa la roja, Nadal o Alonso como símbolos que nos unen, ni tampoco el localismo exacerbado en donde todas las provincias, no importa lo pequeñas que sean, deben disponer de un aeropuerto internacional. En mi DNI y mi pasaporte figura España, y eso no hay tippex que lo borre, pero sé que mis pasos se encaminan fuera de aquí. Ya lo estaban desde mucho antes, pero la situación actual es como un viento a favor a la hora de despegar.

Promesas electorales, descalificaciones, propaganda, sondeos, encuestas, alianzas, grupos parlamentarios, escaños, escándalos, mítines... todo vuelve periódicamente y nos invade. Me comentaba mi buen amigo A. que hay paises donde es totalmente obligatorio el votar, como es el caso de Brasil, en donde uno no puede salir del país, renovar su documentación,comprar un coche u otras tantas cosas sin mostrar previamente el resguardo del voto. Por contrapartida, con esta presión incesante, está prohibida la propaganda electoral por las calles. Por otro lado está mi buen amigo S., que procede de un país como la Republica Popular China, oficialmente república monopartidista, extraoficialmente dictadura. Al comentarle estas cosas de indignados, movilizaciones y elecciones, le hace retroceder a Tiananmen. Muestra su descontento con la política, pero para él China es algo más grande, de lo que se siente muy orgulloso, y es que China tiene miles de años, mientras que la República Popular, sólo 60. Pueden convivir ambas posturas.

 
Por las razones anteriormente citadas, soy absentista. Y sí, también me he encontrado con muchas reprimendas por ello, y es que haga lo que haga, siempre hay alguien que te señale y que te diga que "está mal". Algunas de estas reprimendas provienen de mi familia cercana, sobre todo de mi madre y mi hermano... aunque sin duda de las más fuertes y que han causado más extrañeza han sido las provenientes de Alemania, y es que allí con el pasado que arrastran, tienen mucho más compromiso político para que el pasado no vuelva a suceder. En aquel entonces el voto estaba tremendamente dividido y se puede decir que sólo existía un gran partido, que se hizo con el poder fácilmente al prometer pleno empleo y una nueva era favorable para Alemania, y es que el tipo era un gran orador y sabía lo que decir en aquel entonces para meterse a la gente en el bolsillo. Una vez en el poder, ya se encargaría de eliminar a la oposición y desencadenar la Segunda Guerra Mundial. Por ello, una de las medidas que surgieron fue la ley electoral del 5%, en la que si un partido no ha obtenido ese porcentaje en los comicios, no se le tiene en cuenta de cara a un recuento final. Con esas exigencias, el peso de su pasado y otras convicciones, se toman la política en serio, y no es extraño ver jóvenes militantes y gente de todas las edades que expresan (y argumentan) libremente sus opiniones. Me resultó un mundo distinto al mío. Llegando a carnavales, ofrecen mítines como 'el debate sobre el estado de la nación' pero todos y cada uno de los partidos por separado sobre sí mismos y sobre el resto. Con una presencia también constante en los medios, el alemán medio sabe el programa de los grupos parlamentarios y lo que ellos proponen.


Vale, pongamos el gran argumento en contra, y es que estoy enamorado de Alemania, sus gentes y su carácter trabajador, sincero pero también afable en las distancias cortas. Un país que al igual que Japón, tras la guerra se remangaron y se propusieron hacer las cosas de manera diferente. Con los hombres muertos en la guerra o en su defecto inválidos, capturados o exiliados, fueron las mujeres y los niños los que haciendo cadenas humanas recolocaron las piedras de las ruinas para volver a levantar sus ciudades, y cualquiera que se pasee hoy en día por ese país puede comprobarlo. Mencionando a Japón, pudimos ver cómo la gente mantenía la calma con un civismo inaudito, y cómo un país tan dependiente de la tecnología y la electricidad sufría cortes de suministro constantemente. Se sigue trabajando en ello, pero la lección que nos dieron es sorprendente... sobre todo a nosotros, que durante tres días un determinado teléfono móvil no nos deja conectarnos a internet y ya nos rasgamos las vestiduras. Siento mucho esta generalización que puede ser catalogada de demagogia, pero en términos generales pienso que podríamos aprender mucho de ellos... y no hablo de su política (ya que últimamente Japón va a ritmo de presidente por año), sino de ser personas.


Pasado mañana ya son las elecciones. Da igual hacia dónde miremos, que podremos encontrar algo que haga referencia a la cita. Esperemos que las cosas vayan mejor de aquí en adelante, ya que podemos hacerlo mejor, y de esa manera podremos merecernos algo mejor. Ha sido un año muy revuelto, con la Primavera Árabe, el 15-M, Wikileaks, Occupy y otras muchas más historias que me dejo en el tintero. Todas ellas expresan un rechazo a la política imperante en este momento, aunque entre los afiliados a la propuesta podamos encontrar involucrados activos, gente que congenia y colabora, y otra gente numerosa (pese a lo que digan los primeros) que me recuerdan a aquellos cabecillas del instituto, y hablan a la ligera de mercados como si fueran los que lideran una conspiración judeomasónica a escalas inimaginables. Contemplo con curiosidad múltiples opiniones desde varios ángulos, leo varios periódicos para poder confiar y desconfiar al mismo tiempo. Tengo una opinión formada, pero es de color gris, y ese color al parecer no se lleva en las urnas, por eso permanezco fuera de ellas.




Espero no haber dañado ni 'indignado' a nadie con el texto que he publicado. Como ya he explicado al principio, sé que se trata de un tema como poco 'delicado', y mi opinión aquí mostrada es igual de válida que la de cualquiera, siempre y cuando podamos conversar y argumentar tranquilamente al respecto y no ser como dos machos cabríos en primavera, enzarzados en una batalla de choque de cabezas, con un charco de sangre en el suelo, y que al final ambos sigan pensando igual... pero con un gran dolor de cabeza. Buenas tardes-noches y feliz finde hagáis lo que hagáis ;).

11.16.2011

Juego de tronos o "a ver quién es el más cabr*n del reino"

Hoy presentamos: Juego de tronos

El otro día acabé de ver Juego de tronos, una serie que está bastante de moda y que ha hecho resurgir los libros en los que están basados como por arte de magia, cuando hay gente que sostiene que son fans de los libros asín de toda la vida. Una historia nada nueva, ya que en estos últimos años, el cine ha sido el trampolín que ha catapultado a la fama a sagas literarias, ya sean más antiguas o de antes de ayer. Así podemos encontrarnos a Harry Potter, El señor de los anillos, Narnia, los códigos Da Vinci, Corazón de tinta, La materia oscura, Millenium, Percy Jackson, Conan, The Dark is Rising, Eragon, La historia interminable, y muchísimas más.

De las primeras ediciones de los libracos, cuando aún eran semi-desconocidos.

No pongo en duda que el libro fue anterior, pero gran parte de su fama internacional se debe al espaldarazo que recibieron gracias a su versión cinematográfica. A esta corriente de adaptaciones se le suma el formato de miniseries, como lo son Los pilares de la tierra y ésta que nos ocupa: Juego de tronos. La crítica que encontraréis a continuación versa sobre la miniserie, o al menos lo que disponemos de ella, que son sus diez primeros episodios. Desconozco si pertenecen a un libro en concreto, si toma elementos de varios o si se centra en un arco en concreto. Si tal historia aparece mejor detallada en el libro o si hay tal relleno en tal punto lo desconozco porque no me he leído la gran multitud de libros que componen la obra. De la misma manera que creo que para opinar acerca de una película de religión típica de Semana Santa, no es necesario leerse toda la biblia.

¡Qué guay! Tengo a mi hermanastro goticoso como profesor de tiro con arco.

También advierto que de este punto en adelante voy a contar la trama de principio a fin y mis pareceres y vilezas.

Niña adorable convertida en gremblin porque comió carne humana después de medianoche y no se podía.

Nos vamos a un mundo legendario y antiguo. Un territorio medieval llamado los siete reinos (y es que el siete es un número que mola mucho). En el norte, en un lugar agreste, boscoso y frío llamado Winterfell, en donde sus habitantes van de pieles de animales hasta las cejas del fresco que hace, vive un buen hombre, buen padre y buen marido llamado Eddard Stark pero que todos llaman Ned. Tiene hijos a mansalva, como cuatro hijos y dos hijas, y una amada esposa. En otros tiempos fue un gran soldado y admirable hombre de confianza. Tal vez lo único reprochable que tiene es que se dedica a ac*jonar todo el rato a sus hijos con "que viene el inviernoooo... uuuuuh..." como si fuese el coco, ya que ellos no tienen coco, sino... ¿caminantes blancos? (no sé cómo lo han traducido en español). De hecho, un buen día aparece un joven muchacho por los campos que acaba de desertar el muro. Explicaremos lo que es el muro un poco más adelante. El joven asegura, jura y perjura haber visto a los susodichos monstruos que acabaron con su compañía. Sin embargo, las palabras del buen chaval se las trae al pairo a todo el personal, sobre todo a Ned, que le rebana la cabeza en presencia del más joven de sus hijos... aunque después nos enteramos de que tiene otro aún más pequeño.

¡Ea, chuchos para todos! Esto parece el Waku Waku  xD

Volviendo a casa después de rebanar cabezas se encuentran con un lobo silvestre muerto, y como tiene el día tontorrón, pues quiere seguir matando a los pobres cachorrillos, hasta que a uno de los hijos se le ocurre que cada perrete lo críe cada uno de los hijos. El lugarteniente o 'mano' del rey acaba de morir, un hombre honesto y de buen rollo que era muy cercano a Ned. El actual rey estaba casado con la hermana de Ned, que era una mujer ultrabellísima y recontrahermosa, y es que los muy jodíos no tienen ningún defecto oiga... bueno, el Ned un buen día echó una cana al aire y tiene un hijo bien simpático aunque algo huraño que le llaman Jon Snow, pero por lo demás es el cuñado que toda señora quisiera tener.

Arriba: Pasando revista  /  Abajo: "Me dais asco".

El rey viene de visita a pedirle a su buen amigo Ned que ocupe el puesto de quien acaba de estirar la pata, y es que por allí problemas de paro no hay. Aprovechan para ir a cazar, y es que al rey le mola más matar seres vivos que al propio Ned. La actual reina es miembro de una de las familias más nobles y apestosas que uno puede echarse a la cara. Usan oro como papel higiénico, son hipócritas, cínicos, mentirosos, cobardes y como las cucarachas, no hay manera de matarles. La actual reina tiene un hermano mellizo apuesto y con una armadura impoluta que no ha visto batalla alguna. Se le conoce como el mata-reyes, y es que fue el encargado de asesinar vilmente y por la espalda al anterior rey, un buen hombre que oía voces y hacía cosas un poco raras.

Al pañuelito por detrás, tris-tras, ni lo ves ni lo verás...

¿Y qué fue a ser de los descendientes del locuelo? Pues son dos hermanos que se exiliaron a otro continente, y se encuentran en una tierra de bárbaros y trogloditas, en donde impera la ley del más fuerte y el que la tenga más larga... la coleta. El hermano vende a la hermana al jefe bárbaro para que la ensarte con su "espada salvaje" hasta por las orejas, que engendre a su hijo sucesor que asolará el mundo, a cambio de sus tropas para reconquistar el reino y volver a ser rey... pero los trogloditas son más de secano, y pasan kilo y medio de cruzar el charco.

Los mellizos están de acuerdo con los acuerdos diplomáticos de Zapatero con Rusia, les da morbo la casa ajena.

Estando de cacería, el hijo pequeño que después resulta no ser el pequeño descubre mientras emulaba a Juanito Oiarzabal a los dos mellizos cometiendo guarreridas sesuales incestuosas y cochinas, por lo que le tiran por la ventana y le dejan parapléjico y en coma. Les faltó defecar encima. Conocemos también al otro hermano, que con tanto incesto por la familia salió rana. Es un enano pero según la descripción de muchos amigos pensaba que iba a ser de los barbudos con hacha y casco con cuernos. También me comentaron que era un revientabragas y un malhablado enfermizo, pero me encontré con un tipo bajito cuya mayor arma es su labia y su habilidad para manipular las personas de su entorno.

Somos los garrulos del muro, y nos damos de leches para entrar en calor.

En esto que uno de los hijos de Ned, el susodicho Jon Snow decide hacerse gótico o algo así. Bueno, decide "tomar el negro" e irse a una de las mayores estupideces que hayan existido, mayor aún que vender estufas en el Sahara: El Muro... ¿y ezo qué é lo que é? Pues es una santa estupidez para lograr el pleno empleo en los siete reinos. Mandan a toda la calaña humana a servir en un muro muy alto a mirar un bosque desde lo alto, y de vez en cuando sueltan a unos pocos como sacrificios humanos allá al otro lado. Para cualquier hijo de vecino, irse al muro es un p*tadón de los grandes, pero el goticoso Jon Snow lo hace por devoción y por amor al arte. Mira que el chico es un cacho de pan, pero tiene menos luces que un barco vikingo espía.

Vaya por diox, mata a un perro y te llamarán mataperros u_u.

El rey se va a la capital con sus dos hijas, la simpática y cuerda Arya, y la pavisosa y estúpida Sansa. Uno de sus cometidos es desposar a Sansa con el príncipe Joffrey, un muchacho consentido y resentido que quiere quedar bien a toda costa y si no, se chiva a mamá. De hecho eso hace y durante el viaje matan al hijo del carnicero porque uno de los lobos atacó a Joffrey para salvar la vida del pobre chaval. Hacen que Ned mate a otro de los lobos que no tenía nada que ver, y ahí las antipatías hacia los Lannister van en aumento, aunque como siempre, se van de rositas.

Las oposiciones a Judas están complicadas este año.

Llega a la capital King's Landing y se dedica a investigar acerca de la muerte de su antecesor en el cargo y lo que estaba haciendo antes de estirar la pata. Investigaba a una serie de chicos, todos ellos bastardos del rey. La fauna de la capital es bien pintoresca, llena de frikis estirados e hipócritas que juegan a muchas bandas y se arriman al árbol que mejor cobija mientras se dedican a podar ramas ajenas.

 Lionel Ritchie me da clases de esgrima. Estamos que lo petamos.

En este clima de joputeo coordial y diplomático, mi personaje favorito es el maestro de danza que enseña esgrima a la pequeña Arya. Se parece un huevo a Enrique Simón (véase entrega anterior) o lo que es lo mismo, a Lionel Ritchie. Sus enseñanzas, su modo de enseñar y ese acento tan encantador que se lo cargan en la versión española son los responsables. Y es que me bajé un capítulo por error con audio en español... y lo lamenté, porque con esos actores desenvolviendose en ese británico tan pérfido, resulta embriagador.

"A que te meto una h*stia buah ahí bimba... y te reviento"

Entre tanto folletín y folleteo, la rubia descendiente del rey tarumba se queda preñada, y a su hermanito le da la sensación que le van dejando más y más de lado. Ella descubre que es ignífuga al intentar hacer una tortilla de huevos de dragón. A él sin embargo le hace pupa la cera de las velas en un festín con una furcia. De hecho, en medio de una borrachera, el hermanito hace el tolái, pide la corona dorada que le prometieron y le encasquetan una a medida... hecha de oro fundido, con lo que estira la pata. En este mundo, se comunican mediante cuervos mensajeros, que llegan más rápido que los SMS. A todo el mundo le llega la noticia de que la muchacha anda preñá, así que el vigente rey manda que la maten, aunque Ned es más comedido, lo que provoca su dimisión. Tras unos intentos de asesinato, el jefe bárbaro se china y en un arrebato muy cani decide invadir los siete reinos para que dejen a su churri en paz.

Catelyn haciendo labores de CSI.

La mujer de Ned junto con hombres de su confianza descubren que la muerte del antecesor de su marido, la "caída" de su hijo de la torre y su posterior intento de asesinato al ver que había sobrevivido guardan relación entre ellas y todo apunta obviamente a los Lannister. Volviendo de una escapada a la capital a ver a su marido y contarle sus investigaciones, de regreso a Winterfell se cruzan con el enanito del bosque, que venía de una tediosa visita a ese insigne lugar llamado 'el muro' en donde conversa bastante con el hijo gótico. Ordena su captura pero lo lleva a ver a su hermana, la viuda del antecesor de Ned. Desde que su marido dejase de fumar, tiene una pedrada en la cabeza de dimensiones considerables. Su hijo consentido y alelao le tiene en palmitas, y a su avanzada edad todavía le da de amamantar. El enano de nombre Tyrion come la oreja a todo el mundo y logra tener un juicio por combate, nombra a un representante y gana al campeón local, por lo que se pira.

 ... y ahora, con su permiso, me voy de rositas.

Cuando Jaimito, el hermano y rollo de la reina se entera de que han capturado a su mini-yo de hermano, se enfrenta a Ned, quien asume la autoría de los hechos para salvar a su mujer. Ned va ganando, pero es entonces cuando uno de los mediomierdas de los hombres de Jaimito, cuando era un duelo cara a cara, le clava una lanza en la pierna. Y es que la cobardía se pega. Con la chuza que llevaba encima, un jabalí le mocha y le abre el canal al rey. Moribundo le comenta a Ned su última voluntad, aunque para entonces por fin desentraña el misterio, y es que el principito es el hijo de los mellizos, por lo que no es el legítimo heredero, aunque el pobre rey resacoso la palma pensando en que sí.

Si Bruce Willis puede salvar Nueva York estando de resaca, ¿por qué yo no puedo cazar estando chuzao?

Hay un problema, y es que la reina nombra a su hijo como rey sin la aprobación de nadie, y al leer Ned la última voluntad, se monta la de diox y se declara una guerra que dura un suspiro, ya que todos los aliados del buen Ned son unos veletas y le dejan como único culpable. Debe aceptar su traición y será desterrado a ese placentero lugar llamado 'el muro'.

Te voy a afeitar, que con esas barbas te pareces a Boromir.

Hablando de este maravilloso paraje, aparecen muertos que vuelven a la vida una vez les meten en la fortaleza. En estos momentos tan críticos el gótico recibe las noticias de su padre. Miembros expertos del muro le proponen que haga caso a su corazón y que salga a defenderle por una causa de la que no se arrepentirá. ¡¡ESO HACE, MUY BIEN!! Parte en la ayuda de su hermano, que moviliza a todo el norte para marchar a la capital. Los torpes amigotes que son bastante lerdos salen tras él y no avanzan ni tres pasos cuando les deja atrás... pero cuando se da media vuelta para pedirles que regresen: "Hey tío, quédate con nosotros en el muro que nos lo pasamos dabuti sin hacer absolutamente nada más que pasar frío. Qué mas da que tu padre vaya a morir y no te pueda contar la verdad sobre tu madre... Hey, enrollate colega"... ¡¡Y LE CONVENCEN!! Además de gótico, el chico es gilip*llas.

Tíooooo, enrollate y vente con nosotros a no rascar bola.

El enanito del bosque convence a tribus locales de que se unan al bando de los rubitos prometiéndoles el oro y el moro, y demuestra que pese a ser un media m1erda, puede embelesar a los más rudos y zotes paisanos.


 Hey, ¿A que molo? Tengo mi propio ejército. Sólo me faltan los casinos y las furcias.

En la capital exterminan a todos los aliados de los Stark... incluído Lionel Ritchie T__T. Y entre todo el tumulto, hacen un juicio público a Ned, que se retracta por la vida de su hija la sosainas. Eso evitaría la guerra... pero el niñato quiere ver escenas gores y en contra de lo que dicen todos, pide que le rebanen el cuello. Son tus últimos instantes de vida. Vamos. Sé un héroe. Grita a lo William Wallace. Bien fuerte, que te oigan en los siete rei... ¡¡CLACK!! .......... El bueno de Ned ni siquiera levanta la voz y su cabeza rueda. Qué decepción pero sobre todo qué cabr*náceos que son los rubitos. Que les hagan filetes en cuanto antes.

Aquí tenemos al principito creyéndose Pablo Motos... o más bien Jorge Javier Vázquez, ávido por su ración de morbo.

Al oir acerca de la muerte de Ned, todos van más motivados. Su mujer se encarga de negociar pasar un puente en un intercambio que salen perdiendo por goleada, ya que sus hijos se tendrán que casar con adefesios de cuidado. Con lo fácil que hubiese sido tumbar el torreón y cruzar. Allí logran capturar al hermanito de la reina / padre del principito y en lugar de someterle a todas las torturas posibles, le dejan atado a un árbol y ocasionalmente le dan un par de cachetes. 

¿Y si el circo de la familia Aragón se hubiese formado de esta manera?

Todo queda de cara para aplastar a los rubitos, mientras allá en el norte, el gótico y sus coleguis se van al norte a hacer un suicidio en masa entre amigotes. La cuerda Arya logra escapar haciéndose pasar por un chico e ingresando "a la fuerza" en una compañía circense.


Drogo a la mañana después de haber tomado Bayleys con CocaCola con aspirinas.

Ah sí, por poco nos olvidamos de los bárbaros "unga-unga" del otro lado del mar. Para financiar su empresa deciden arrasar ciudades, capturar esclavos y demás. La churri que todavía le queda un poco de corazoncito salva a una hechicera y la pide que cure a nu marido de una herida recibida de la manera más estúpida. Creo que lo que ella prefiere es dejarle vegetal mediante un supuesto ritual que se saca de la manga y hacer abortar a la muchacha para que el mundo no sufra las tropelías de los bárbaros "unga-unga". 

Daenerys tiene el detalle de organizar unas Fallas para sus súbditos... con striptease final.

La churri observa cómo los bárbaros la abandonan, así que para ganarse su respeto decide organizar una mascletá como una hoguera bien grande, y que arda el cadaver de su marido, los huevos de dragón y la hechicera berreando mientras se abrasa en las llamas. Para llamar la atención y quedarse con el personal, se decide inmolar ella también... hasta que se disipan las llamas y el humo y la vemos en pelota picada con una lagartija al hombro, otra trepándole por la pierna y una tercera tapándole el potorro.

 ¡Croac! xD

¡¡CHAN CHAN!! Y así termina la cosa, sin un desenlace o un aplazamiento del interés, sino más bien dejando todas las líneas argumentales a medias, por lo que espero que les llegue su merecido en cuanto antes, que según veo, será el próximo 15 de abril. ¿Leer los libros? Tengo mucha cola de lectura, y viendo el tronchaco que son, resulta desalentador. Es una serie que cuenta con un reparto de actores básicamente británico, y que son básicamente secundarios comunes como son Ned (Sean Bean o Boromir de ESDLA), el rey (Mark Addy, clásico de comedias británicas) o Tyrion (Peter Dinklage, enano en muchas producciones juveniles como Narnia).

 Desde Woody Allen no ha habido nadie que siendo aparentemente repulsivo, mojase tanto.

Pese al gran pesimismo que impregna la serie, está muy bien realizada y se nota que hay financiación. Ha sido rodada en Malta, Marruecos e Irlanda del Norte. La historia engancha aunque el ritmo entre las líneas argumentales sea distinto. Muestran la historia desde un punto de partida, pero me encanta cómo los personajes narran con detalle pero sin aburrir los acontecimientos anteriores a ese punto.

 Adelante muchachos, vamos a diñarla de hipotermia o que nos merienden gremblins.

Espero que se resuelvan muchas cosas y que rueden cabezas rubias en la próxima temporada, o si siguen vivos, que se pase la chiquilla con sus tres lagartijas a dar por saco. Por supuesto que una de las cosas que más me revienta es que las series/historias acaben bien por decreto ley o que la balanza se decante hacia un lado por mera moraleja final (sólo faltaría musiquilla de trompetas de reconciliación, abrazo final y coña, como en las comedias de negros de los 90) pero es que aquí nos encontramos con absolutamente todo lo contrario.


"Pues sí, yo también opino que la sillita debe de ser incómoda de c*jones" xD