Puedo hablar de doramas y doramas, algunos mejores que otros, etc. Si habéis visto algunos o si sois aficionados a estas producciones, os acordaréis sobre todo del primero, por lo especial que resultó y por ser el responsable de los que fueron a continuación. En mi caso como en el de mucha otra gente, eso sucedió con GTO.
El manga de Tohru Fujisawa relata la historia de Eikichi Onizuka, un licenciado de una universidad de tercera categoría y antiguo lider de una banda de moteros (bôsôzoku) cuyos deseos de ser profesor son idealistas, pervertidos y de buen corazón a partes iguales. Sus métodos son bastante controvertidos, y aunque al final surten efecto, muchas veces le lleva a ponerle de patitas en la calle.
También existe un anime... pero aquí debemos decir que anterior a este fue el dorama. La caracterización del protagonista es lo más controvertido que tiene entre los fans, y por lo que muchos no se detienen a verla y dicen directamente que es una basura y que prefieren el anime (aunque no sepan que es posterior). La producción tuvo tantísimo éxito y el protagonista obtuvo una popularidad enorme. Takashi Sorimachi es un actor y cantante que ya obtuvo gran éxito un año antes con Beach Boys, pero mientras que en el manga tenemos a un profesor con el pelo teñido de rubio, aquí no. Sin embargo, su carácter es único y el personaje de Onizuka le quedaba como un guante. Igual de contento se mostró el autor original de la obra, y de esa manera, gran parte de los gestos y las muecas que hace en el anime, están tomados del dorama, inspirados en el propio Sorimachi... aunque claro, seguirá habiendo gente que se indigne y que sólo sepa decir "¡No es rubio, no mola!".
Mientras que en el manga Onizuka va errando a dar clase de instituto en instituto, aquí nos encontramos con sus andanzas sintetizadas en un sólo instituto... aunque constantemente está al borde de la expulsión por su comportamiento y sus modos poco ortodoxos. Suele contactar con sus alumnos individualmente y les muestra el lado positivo de la vida y por lo que merece la pena luchar.
En cuanto a los otros profesores, destaca Azusa Fuyutsuki, una profesora licenciada en una buena universidad, guapa y encargada de una clase de lumbreras. Debido a su caracter tan opuesto con respecto al de Onizuka, acabarán saltando chispas... y carantoñas, llevando una relación de amor-odio muy divertida. Podemos observar también al director, un hombre que está deseoso de quitarse de encima a Onizuka, y que pese a su imagen autoritaria y tiránica, tiene una mujer y una hija que son las que llevan los pantalones en casa.
En cuanto a sus alumnos, pues son para darles de comer aparte. No es que sean casos perdidos por sus expedientes académicos, ya que hay algunos cerebritos, pero no confían en los profesores, y menos en este nuevo y extraño con esas costumbres tan raras. Harán lo que sea para boicotearle las clases, capitaneados sobre todo por la hija de la asociación de padres, cuyo peso en el consejo escolar es considerable.
En cada episodio, Onizuka va ayudando a una alumna que tiene problemas internos a raíz de la separación de sus padres, a un chico que abusan física y psicológicamente de él, a una alumna que desea convertirse en idol pero que le falta confianza y apoyo, a un chico que es un empollón pero que pasa de ir a las clases por resultarle "inútil"... o incluso a los profesores en peligro por diversas razones.
La serie conectó rápidamente con el público por los conflictos educativos que muestra. Despertó muchísima simpatía esta versión de un manga que ya estaba teniendo muchísimo éxito. Sorimachi se convirtió en un icono, y su romance con Fuyutsuki (la actriz Nanako Matsushima) se llevó a la vida real, y se casaron más tarde después de conocerse en esta serie. Volviendo a la serie en sí, hay que decir que el último episodio fue el episodio de televisión más visto de la historia en Japón. Su éxito continuó con un especial en el que acude a un instituto femenino, y una película en la que se dispone a trabajar en otro instituto en una zona rural.
La canción de apertura (o opening) es Poison, y la canta el propio Sorimachi. Su actuación y la de la mayor parte del reparto es muy buena, las tramas, a pesar de que cada episodio trate un alumno o profesor en concreto, son muy interesantes, llenos de momentos hilarantes, momentos muy vergonzosos de tensión, y momentos muy emocionantes. Sobre todo hay que recalcar los finales de los episodios, que lo dejan en el punto álgido, dejando al espectador con ganas de más... o a abrir de nuevo la carpeta y a hacer doble clic de inmediato en el próximo episodio.










