7.08.2012

Banda sonora de mi infancia (I)

Hace tres años, tras la muerte de Michael Jackson, una de las excusas de los repentinos fans que surgieron era que fue "la banda sonora de su infancia". Si bien no me gusta la asociación, sí que me gusta la expresión. Un año, un verano en un determinado lugar, una persona, una situación especial... y esa música que sonaba de fondo tan caprichosamente.

Echando la vista atrás voy a mencionar algunas canciones especiales que sencillamente estaban ahí en ese momento.


Eddy Grant: Gimme Hope Jo'anna (1988 - en España hasta 1990)

Ir o volver a hacer deporte y esperar a que sonase esta canción en la radio. El reggae es una música caribeña predominantemente muy felizona, y además de Bob Marley también están Jimmy Cliff, Aswad, UB40 o Eddy Grant. Nos gustaba el ritmo y ese estribillo que repetíamos sin cesar. Tan sólo años más tarde descubrí que la tal Joanna a la que cantaba no era en realidad una chica sino la ciudad de Johannesburgo y por extensión toda Sudáfrica, y que hablaba del conflicto del apartheid y otras problemáticas, pero desde el punto de vista positivo, deseando que cambie y que le dé esperanzas para la llegada de un nuevo día.


Álex & Christina: Hago chas y aparezco a tu lado (1987-1988)

Veranear en Almuñecar, provincia de Granada. Las calles estrechas, los niños felices asilvestrados, las playas empedradas que necesitaban una esterilla bajo la toalla, aquella casa tan inolvidable de literas y enrejados, el sonido de las tabernas y la sala de arcades de aquella calle peatonal y en la televisión programas estupendos para los afortunados sureños y los números musicales constantes de Mecano y Olé Olé (el grupo de Marta Sánchez) y esta extraña canción que se colaba entre aquel berenjenal. Posteriormente incluso Bom-Bom-Chip haría una versión de este tema.


Kaoma: Lambada (1990)

Año 1990, desde el año nuevo hasta más allá del verano no se oía otra cosa. Muchos niños de mi generación (entre los que me incluyo) nos picaba el gusanillo de tocar el acordeón con esta canción. Una melodía ciertamente inolvidable, no como la aberración que han hecho recientemente Pitbull y Jennifer Lopez, que hace sangrar los oídos.


La Guardia: Cuando brille el sol (1990)

Una canción de pop-rock ochentero española, esos viajes tan largos al sur en un Ford Orion con chuches como provisiones en el asiento de atrás, o viendo la serie de animación española La corona mágica... todo eso me rememora esta canción.


The Refrescos: Aquí no hay playa (1989)

Podría mencionar unas cuantas de otros artistas que introdujeron el humor en el pop español como Los inhumanos, No me pises que llevo chanclas o Hombres G, de hecho siempre pensamos que esta canción era de alguno de los anteriormente citados en lugar de ser un one-hit-wonder de este grupo desconocido. Ritmo ska y canción que siempre se interpretaba y se bailaba en las fiestas del cole.


Emilio Aragón: Cuidado con Paloma (1991)

Vale, ya lo han conseguido. Nos adentramos en terreno sórdido, y es que todos los niños nos copiábamos los cassettes de 'Milikito' y sus grandes éxitos como Te huelen los pies, Cuidado con Paloma, Carolina necesito gasolina, Hey mister waiter y otros tantos éxitos que "amenizaban" las fiestas de cumpleaños. Cuesta decirlo, pero estamos ante el rey Midas de la televisión en los 90, ya que cosa que tocaba, cosa que era un bombazo, ya fuesen concursos, series... e incluso a pesar de ser rematadamente efímera, también puede considerarse de éxito su carrera discográfica. Su estilismo de traje negro con zapatillas deportivas blancas marcó tendencias.


Michael Jackson: Black or White (1992)

Como bien se puede adivinar por el texto de introducción, este artista por decir algo no es en absoluto santo de mi devoción, sin embargo sí que reconozco que esta canción marcó un hito. El contar con Macauley Culkin o los Simpson. El vídeo ya condenadamente largo se alarga demasiado cuando se sobetea el paquete, se carga el coche y se convierte en pantera, pero por lo demás es bastante recordado, y es que por increíble que parezca, recuerdo a muchos más amigos con el Dangerous en sus casas que con el Thriller.


Whitney Houston: I'll Always Love You (1993)

No es ni por topicazo ni por su fallecimiento este año, sino que sin lugar a dudas esta canción forma parte de la banda sonora de nuestra infancia. Una balada algo ñoña, emocionante, in crescendo que comienza a capella, va creciendo hasta lo máximo con un breve momento de silencio que aumenta la tensión y concluye de manera suave. Una versión de una balada country de Dolly Parton pero que en la actualidad no podemos imaginar en otra voz que en la de Whitney


Roxette: Sleeping in my Car (1994)

Tienen muchas más canciones, lo sé... pero sobre todo me acuerdo de ésta. Pegadiza y veraniega. También me evoca a esa época en la que los programas invitaban a los artistas del momento a actuar en los programas y la ilusión que nos hacía verlos (pese a que fuesen unos playbacks que se notaban a la milla).


Bruce Springsteen: Streets of Philadelphia (1994)

De las canciones melancólicas de los 90 por excelencia. Formaba parte de la premiada película Philadelphia, con Tom Hanks, Denzel Washington y Antonio Banderas, que trataba de la vida de un abogado gay seropositivo y el juicio por su despido improcedente. Incluso a un nativo le cuesta horrores entender la letra de la canción (es lo que tiene el Boss) pero su sentido, sus coros y su acompañamiento con cuerdas es algo precioso.


Whigfield: Saturday Night (1994)

Dirianananaaaa... Saturday Night, ni-ni-ni nani nananaa... be my baby. A esta cantinela debe añadirse el baile que le acompañaba, y es que a partir de ese momento tanto como con la Macarena, las canciones horteras veraniegas venían con un baile pegado por decreto-ley, y si no te conocías el baile eras un marginado.


Sacred Spirit: Yeha-Noha (1995)

Cantos y músicas de los indios nativos de Norteamérica, así rezaba el subtítulo del disco. El disco era un proyecto new age de tres productores alemanes y Yeha-Noha (deseos de felicidad y prosperidad) se lanzó como su single. Me acuerdo de pillar el CD en una tienda de discos de Chiclana y cómo resultó ser una edición limitada con una doble carátula y un minilibrillo curioso acerca de la Native American Rights Fund, la ONG a la que supuestamente iban los beneficios del disco. Puede que se trate del CD que más haya escuchado. Me lo solía poner enterito de cabo a rabo antes de dormir, sus once canciones enteritas y sobre todo esta. Su fade-in y fade-out, la melodía de violoncello, la voz del jefe navajo, y esa sensación inolvidable que te impulsaba a escucharla una y otra vez. A partir de entonces comencé a escuchar mucha más música de este tipo, e incluso uno no puede evitar sonreir cuando ve a latinoamericanos en la calle que juegan a ser indios de norteamérica interpretando estas canciones. Como despedida, una versión ligeramente distinta.




Eso ha sido todo por hoy. Volveré con otras doce canciones en la próxima entrega, y espero encontraros ahí. ¡Cuídense mucho!

3 comments:

  1. También son parte de mi infancia y grandes culpables de que mis gustos sean principalmente ochenteros, especialmente Roxette. Eso si, Emilio Aragon era caspa de la buena XD.

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    1. Esperan unas cuantas más, y ya sabía yo que habría gente que no se podría resistir a los "encantos" de Emilio Aragón.

      He decidido centrarme en esta entrada en los últimos años de los 80 y principios de los 90. Ya veremos adónde nos lleva la máquina del tiempo la próxima vez ;).

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  2. Madre mía, qué de recuerdos... Sobre todo la primeras, qué tardes pasé con mis primas cantándolas XD (y otras que ya se salen del rango de generación XDDD) Y la de Saturday Night... mira que el baile era ridículo, pero lo que tú dices, como no lo supieras, eras un marginado... Y anda que no se pegaba... Por cierto, te agrego a mi lista de blogs, ¿vale?

    Un beso.

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