2.18.2012

Mondo

Vamos a adentrarnos con otra reseña de película ultra-recomendable que acabo de ver hace escasos minutos.



Título original: Mondo
Año: 1995
Nacionalidad: Francia
Director: Tony Gatlif
Actores: Ovidiu Balan, Pierrette Fesch, Jerry Smith, Maurice Maurin


Nadie sabe de dónde vino Mondo. Un buen día apareció en nuestra ciudad sin darnos cuenta en absoluto. No sabíamos nada de su familia o de su casa. Tal vez porque no tenía. ...
Lo que era seguro es que venía de un lugar lejano: del otro lado de las montañas o del otro lado del mar. Podíamos decir que no era de por aquí y que había visto muchos países.


Así nos presenta una voz en off femenina al protagonista. Mondo es un muchacho menudo de unos diez u once años, aunque ni él mismo lo sabe. No tiene familia ni va al colegio, simplemente un buen día apareció por una ciudad costera (Niza) y pese a no tener ni casa, ni papeles ni saber leer y escribir, tiene una sonrisa capaz de derretir el hielo más frío (al menos desde los ojos del espectador).

 
Se pasea por las calles, buscando contactar con los ojos de los ciudadanos, sonreirles desde el fondo del alma y preguntarles "¿Quiere usted adoptarme?". Seguimos a Mondo noche y día, vemos sus andanzas y sus siestas en jardines abandonados, en barcos atracados o en lo alto de los árboles. Sueña con partir rumbo a nuevos lugares, o cómo las estatuas, los animales y las plantas le hablan aunque él no pueda oirles.

 
Intenta acercarse a una familia con niños en un supermercado aunque se acaban distanciando. Pese a la seriedad y las prisas de la ciudad logra entablar amistad con un pescador, un acróbata y una cantante de Algeria de un espectáculo callejero, el cartero a quien siempre pregunta si tiene alguna carta para él, una joven que es la solista de su iglesia, un mendigo cuyos únicos compañeros son unas palomas que guarda en un maletín agujereado o una anciana solitaria pero entrañable que también proviene de lejos.


Sin embargo, la policía está tras su pista, la de un joven muchacho vagabundo de sudadera roja con capucha morada que ronda por las calles día y noche, además de las repetidas redadas de inmigración en las calles ¿Qué será del muchacho?


Es una película sencilla realizada en su mayor parte con actores no profesionales, y en la que sobresale el niño Ovidiu Balan como Mondo, pero que cuyas imágenes y el poetismo que desprenden algunos simbolismos o rincones de las calles de Niza son increíbles. Es una bonita mirada a la sociedad desde los ojos de este muchacho inocente de bella sonrisa que nos sigue transmitiendo sus sentimientos después de que los títulos de crédito hayan caído.

 
La película casi en su totalidad (falta el cuarto trozo por temas puntuales de nudismo) anda disponible en youtube. Son ocho partes que os invito a ver:

2.17.2012

'Realities' que molan: Mad Mad House

Bienvenidos una vez más a una nueva entrada. La televisión como recurso de entretenimiento barato y popular siempre ha buscado entretener al espectador, de unos medios más o menos aceptables. Una manera de entretenerle es ponerle a prueba, invitarle a que compita en televisión: los concursos. Cuando los concursos de preguntas para demostrar la sabiduría de los participantes parece haber llegado a un punto de reinventarse o morir, llegan los concursos que son "más grandes que la propia vida". Intentan abarcar más. Antes en los concursos clásicos sólo ves una escueta presentación de los concursantes con su nombre, edad y profesión, o a lo sumo lo que haría ese individuo con el dinero del premio, con los consecuentes tópicos de 'tapar agujeros', 'viajar por el mundo' o 'mandar al jefe a paseo'.

Ahora es bien distinto, interesa su vida, su historia, su transfondo. Se buscan personas atrevidas y que den juego, que den morbo o con los que el público se pueda sentir identificado como alguien afín o como alguien indeseable. Se trata de intentar reflejar la idea de vida que tiene una determinada productora, mostrando diversos concursantes de las más diversas personalidades. Se trata de SU idea de realidad y de ahí su nombre: reality shows. En una sociedad tan cotilla y sensacionalista como la británica, la italiana, la alemana o la española (cada una en diversa mesura) es normal que se reproduzcan estos fenómenos exportados desde los Estados Unidos.

Esta serie de programas no me entusiasman como programas de morbo o el observar la vida de un grupo de individuos como substituto a mi propia vida. Me desagradan programas como Gran Hermano, concebido como experimento sociológico pero que tras trece ediciones en España, no me queda muy claro lo que queda de 'experimento'. No me atrae ver a una banda de holgazanes estrafalarios con ninguna motivación en la vida que no vaya más allá de no dar palo al agua, aparecer en tal determinado programa y vivir de ello el resto de sus míseras vidas. Tampoco me gustan los programas adaptados y facilitados para las celebridades de medio pelo, hijos de X, ex novios de Y, o que otrora tuvieron sus efímeros momentos de fama y ver cómo se reducen y se humillan para poder gozar de minutos en pantalla.

¿Pues entonces de qué va esta entrada? A mi me gustan unos pocos programas que van más allá, que tienen más motivaciones, que sus participantes se ganan su presencia día a día, que transmiten una sensación de aventura, o que simplemente tienen un enfoque más gamberro y uno los puede ver de una manera más distendida y sin tomárselo mucho en serio.


Precisamente a ese último apartado pertenece el programa que nos ocupa hoy: Mad Mad House, emitido aquí en España hace unos años en 2004 por Calle13. Diez individuos cuales diez negritos de la novela de Agatha Christie deberán convivir en una mansión muy estrafalaria, cuyos anfitriones son más estrafalarios si cabe, ya que tenemos a un primitivo moderno, un naturista, una bruja, una sacerdotisa vudú y un vampiro. Se busca en teoría un desarrollo espiritual, aunque para ello se tenga que p*tear a los concursantes de mil maneras distintas. Los anfitriones van proponiendo diversas pruebas cada día, y algunas de ellas garantizan la inmunidad en las votaciones que llevan a cabo el quinteto de anfitriones. Vamos a repasar quién es cada uno de los cinco:

  • Avocado (Aguacate en español) es el naturista. Sus pintas de perroflauta le delatan. Promulga el yoga y el nudismo entre otras cosas. Mezcla el café con hierbas sospechosas en el desayuno y lleva a los concursantes en paseos campestres a comer hierbas y frutos por el campo, o a pasearse desnudos de buena mañana. Con esto último les pilló la policía y por poco se monta una buena xD.

  • Fiona, pese a tener nombre de ogresa es la bruja. No adora a Satán, sino a la diosa y no se qué historias. Es como la cabecilla de los anfitriones. Está constantemente echando cartas, conjuros y cualquier suceso que aparece en el exterior ya sea un arcoiris o una ráfaga de viento lo toma con un determinado significado.

  • Art es el primitivo moderno. Con grandes tatuajes por todo el cuerpo, le gusta vivir en contacto con la naturaleza y con sus ancestros. También es capaz de concentrarse y separar cuerpo y mente en ejercicios de fakir muy gores como colgarse de ganchos con el peso añadido de una persona. Nunca levanta la voz y también le mola el nudismo.

  • Ta'shia es la sacerdotisa vudú. Echa las conchas, habla con sus antepasados, y organiza rituales en trance y demás.

  • Don es el vampiro y obviamente el que más ac*jona. Se le ha visto también en un par de documentales. Pálido como la tiza, se nutre de sangre humana y de la energía de las personas, e incluso hace demostraciones de ello. Les enseña a combinar el cosmos con la energía oscura. No le gusta mucho el ruido y le revienta que le despierten por la mañana, cuando él recién se ha ido a dormir. No obstante, le vemos también por el día, aunque a veces salga con parasoles totalmente opacos para darle sombra.


Las pruebas y rituales son muy cachondos, e incluyen meterse en un agujero relleno de tierra, miel, sangre, pescado y vísceras de animales y buscar unos objetos, beber sangre, permanecer horas estrujados en diversas cabinas, permanecer colgados en un gancho como jamones, buscar plantas medicinales en pelota picada, y otras muchas más o menos heavys.


Mola por lo excéntrico que es y lo friki que resulta a los ojos del espectador. Además, va al grano y está montado sin cámaras filmando a gente holgazaneando o sin hacer nada. Son tan sólo 10 episodios y la sensación final puede ser un poco decepcionante, ya que hubiese estado bien meterles más elementos esotéricos y "p*tearles más". Como propuesta friki retorcida resulta atractiva, y además por no andarse por las ramas con televotos amañados, tertulias y demás, aunque las deliberaciones de los huéspedes así como sus votaciones se pueden hacer algo largas, merece echarle un vistazo.


1.10.2012

GTO: Great Teacher Onizuka


Puedo hablar de doramas y doramas, algunos mejores que otros, etc. Si habéis visto algunos o si sois aficionados a estas producciones, os acordaréis sobre todo del primero, por lo especial que resultó y por ser el responsable de los que fueron a continuación. En mi caso como en el de mucha otra gente, eso sucedió con GTO.

El manga de Tohru Fujisawa relata la historia de Eikichi Onizuka, un licenciado de una universidad de tercera categoría y antiguo lider de una banda de moteros (bôsôzoku) cuyos deseos de ser profesor son idealistas, pervertidos y de buen corazón a partes iguales. Sus métodos son bastante controvertidos, y aunque al final surten efecto, muchas veces le lleva a ponerle de patitas en la calle.

También existe un anime... pero aquí debemos decir que anterior a este fue el dorama. La caracterización del protagonista es lo más controvertido que tiene entre los fans, y por lo que muchos no se detienen a verla y dicen directamente que es una basura y que prefieren el anime (aunque no sepan que es posterior). La producción tuvo tantísimo éxito y el protagonista obtuvo una popularidad enorme. Takashi Sorimachi es un actor y cantante que ya obtuvo gran éxito un año antes con Beach Boys, pero mientras que en el manga tenemos a un profesor con el pelo teñido de rubio, aquí no. Sin embargo, su carácter es único y el personaje de Onizuka le quedaba como un guante. Igual de contento se mostró el autor original de la obra, y de esa manera, gran parte de los gestos y las muecas que hace en el anime, están tomados del dorama, inspirados en el propio Sorimachi... aunque claro, seguirá habiendo gente que se indigne y que sólo sepa decir "¡No es rubio, no mola!".

Mientras que en el manga Onizuka va errando a dar clase de instituto en instituto, aquí nos encontramos con sus andanzas sintetizadas en un sólo instituto... aunque constantemente está al borde de la expulsión por su comportamiento y sus modos poco ortodoxos. Suele contactar con sus alumnos individualmente y les muestra el lado positivo de la vida y por lo que merece la pena luchar.


En cuanto a los otros profesores, destaca Azusa Fuyutsuki, una profesora licenciada en una buena universidad, guapa y encargada de una clase de lumbreras. Debido a su caracter tan opuesto con respecto al de Onizuka, acabarán saltando chispas... y carantoñas, llevando una relación de amor-odio muy divertida. Podemos observar también al director, un hombre que está deseoso de quitarse de encima a Onizuka, y que pese a su imagen autoritaria y tiránica, tiene una mujer y una hija que son las que llevan los pantalones en casa.

En cuanto a sus alumnos, pues son para darles de comer aparte. No es que sean casos perdidos por sus expedientes académicos, ya que hay algunos cerebritos, pero no confían en los profesores, y menos en este nuevo y extraño con esas costumbres tan raras. Harán lo que sea para boicotearle las clases, capitaneados sobre todo por la hija de la asociación de padres, cuyo peso en el consejo escolar es considerable.

En cada episodio, Onizuka va ayudando a una alumna que tiene problemas internos a raíz de la separación de sus padres, a un chico que abusan física y psicológicamente de él, a una alumna que desea convertirse en idol pero que le falta confianza y apoyo, a un chico que es un empollón pero que pasa de ir a las clases por resultarle "inútil"... o incluso a los profesores en peligro por diversas razones.

La serie conectó rápidamente con el público por los conflictos educativos que muestra. Despertó muchísima simpatía esta versión de un manga que ya estaba teniendo muchísimo éxito. Sorimachi se convirtió en un icono, y su romance con Fuyutsuki (la actriz Nanako Matsushima) se llevó a la vida real, y se casaron más tarde después de conocerse en esta serie. Volviendo a la serie en sí, hay que decir que el último episodio fue el episodio de televisión más visto de la historia en Japón. Su éxito continuó con un especial en el que acude a un instituto femenino, y una película en la que se dispone a trabajar en otro instituto en una zona rural.

La canción de apertura (o opening) es Poison, y la canta el propio Sorimachi. Su actuación y la de la mayor parte del reparto es muy buena, las tramas, a pesar de que cada episodio trate un alumno o profesor en concreto, son muy interesantes, llenos de momentos hilarantes, momentos muy vergonzosos de tensión, y momentos muy emocionantes. Sobre todo hay que recalcar los finales de los episodios, que lo dejan en el punto álgido, dejando al espectador con ganas de más... o a abrir de nuevo la carpeta y a hacer doble clic de inmediato en el próximo episodio.


Muy recomendable.

12.28.2011

Especial: Películas navideñas

Felices fiestas a todos. ¿Cómo estáis? No sé vosotros, pero en mi caso y en el de muchos más, el día de navidad es un día de transición y de hibernación por todo el atracón de la noche anterior. Se comen las deliciosas sobras de la noche anterior (sin menospreciar en absoluto la palabra 'sobras') y no se puede hacer absolutamente nada, ya que prácticamente todo está cerrado a cal y canto, y si pretendes ir al cine, te encuentras con una multitud que ha tenido la misma idea. La única diferencia es que además de ser festivo, en lugar de un escueto saludo, nos dirigimos un "Feliz navidad".Bueno, si ustedes celebran el papa noel u otras festividades parecidas, hoy abrirán regalos, pero como no es mi caso, sigamos.

Una de las partes inherentes a estas fechas es quedarse aplatanado en el sofá viendo la programación que las televisiones nos han preparado. Normalmente en estas fechas queremos reirnos o algo de música de fondo que participen gente famosa de ayer y hoy y que intente gustar a todo el mundo. Son frecuentes también las películas y de eso voy a centrarme hoy, a hacer un poco de memoria para recordar las películas navideñas... o que solíamos ver en épocas navideñas unas cuantas cuantas veces.

Ya sea en navidades, nochevieja y añonuevo, encasquetar una peli en la parrilla es de lo más apañao y simple. Su rivalidad es dura. Refritos de programas, repeticiones de especiales, resúmenes de lo que ha acontecido durante el año, niños monosos jugando al fútbol, gente con mallas saltando sobre esquís, o ancianos decrépitos que les da un macroorgasmo cuando aplauden al ritmo de la Marcha Radetzky de Strauss. Allá vamos:

·Legend (1985): No todas las películas son entrañables, las hay que son un absoluto c*ñazo o son la mar de sobrevaloradas, y sobreexplotadas, como Pesadilla antes de navidad o Eduardo Manostijeras. Sin embargo antes de que hordas de joticos se me echen al cuello, debo decir que la peor de todas en estas épocas que siempre la ponían una y otra vez es Legend. Después de Los duelistas, Alien y Blade Runner, Ridley Scott la tenía que pifiar... y de qué manera. Una historia fantástica pero sin pies ni cabeza, sin ritmo narrativo, con personajes hablando y actuando a cámara lenta y con la mayor parte de tiempo con los personajes en stand-by a la espera que suceda algo... pero nada. El héroe (Tom Cruise) es un inepto, el diablo (Tim Curry) es un cansino, y uno tiene la sensación de ver la carta de ajuste con un tío cornudo y un unicornio. La versión de animación también la solían poner a menudo, y también era una apestosidad.

·Game Over, se acabó el juego (1989): La verdad es que no me acordaba del nombre de esta película, pese a haberla visto unas cuantas cuantas veces como el resto. Es de un niño al que sus padres dejan sólo en casa con su abuelo en una excéntrica mansión llena de cámaras de vigilancia. Recibe la visita de un Santa Claus muy especial con un hacha en ristre que acaba de matar a su perro. Thomas, que es como se llama el niño, debe salvar el pescuezo, y comienza un larguísimo juego del gato y el ratón en donde salta, corre, sufre y recibe de lo lindo.
 Esto resultaría muy extraño en una película estadounidense, que en cuanto aparecen niños uno sabe que se van a salvar por decreto ley, y no verás jamás a un niño recibiendo golpes... pero esta película es francesa, y las cosas cambian muchísimo con respecto a los niños. De hecho, como podéis ver en la portada, acaba caracterizado de una especie de Rambo en su duelo final con ese Santa Claus. El contraste del niño adorable, las fechas navideñas y ese papa noel truculento me marcó muchísimo. Las persecuciones y los enfrentamientos tan agobiantes que tenían los dos personajes me sumían en un gran estado de angustia, pero no podía dejar de mirar.


·Dibujos rancios: Un jovencillo troll parece más sensiblón que sus congéneres, que no hacen más que p*tearle todo el rato. Al pequeño troll en una broma pesada le dejan tirado, se larga o se pierde, no me acuerdo muy bien. En el mundo de los humanos encuentra a dos niñas super lumias que cantan a todas horas "Dios es todo amor, hasta con los trolls". El joven descubre así la religión y se convierte de una tacada al cristianismo y a ser un niño humano. Especiales navideños como éste te lo podías encontrar si ponías el televisor por la mañana el día de navidad. También los había de Los Picapiedra u otros dibujos de Hanna Barbera, especiales de Peanuts, Snoopy, Carlitos Brown o como lo llamen ustedes, sobre todo el que van a la acampada a una competición de remo y se pierden por culpa de Carlitos. Siempre me intrigó ese perro tan ceporro que teniendo una caseta, duerme sobre el tejado. Otro especial de dibujos muy entrañable que repitieron algunas veces era uno de muñecos de trapo perdidos. La historia y la calidad de la animación eran tremendos.

·El señor de los anillos (2001-2003): La trilogía ha sido una de las propuestas navideñas más socorridas. Hace diez años que se estrenó la primera, y durante tres años consecutivos pudimos disfrutar de las andanzas de la Tierra Media en los cines... y al poco tiempo, también en televisión. Las navidades suelen ser muy de eso, de poner sagas familiares y hacer maratones, y pese a que este año no las he visto programadas, en los últimos años se ha convertido en todo un clásico. Y es que la fantasía épica casa muy bien con estas fechas.

·Solo en casa (1990): De las primeras películas que fui a ver al cine. Tenía ocho años, los mismos que Kevin McAllister, el chico que se queda solo en casa por navidad. Por eso mi madre no dejaba de clavarme el codo y de decirme que aprendiera, al ver lo "apañao" que era el chico. La película estaba muy bien montada y funcionaba a la perfección. La relación que tiene Kevin con el resto de su familia, cómo se le dejan olvidado, y sobre todo sus desventuras al vivir solo, como el inolvidable momento cuando se marcha de la tienda sin pagar el cepillo de dientes, y después mirándolo suspira: "Soy un criminal". Aparecen los cacos en escena y el esperado final, donde Kevin pone en marcha su plan de defender su casa y lo que me pude reir aquel entonces. Después la suelen poner en televisión por las navidades, y nos la pillamos en VHS, de donde lo vimos también unas cuantas veces. Y es que las sádicas estratagemas de Kevin (Maculo Culo) McAllister son algo que jamás pasan de moda, por mucho que los golpes y porrazos del final sean humor de cuchufleta. Las actuaciones de Kevin, los cacos y la madre, el anciano misterioso, esos villancicos tan entrañables como son O Holy Night y por supuesto The Carol of the Bells con la gloriosa frase: "¡Esta es mi casa, y tengo que defenderla!".

·Fantaghirò (1991-1996): Folletines de producción italiana interminables, fantasía medieval y efectos especiales de diversa calidad. Cinco películas bien largas, el romance de la princesa Fantaghirò con el príncipe Romualdo, los celos y la furia de la bruja negra, la maldad del mago Tarabas, quien cual Herodes la toma con todos los niños y bebés del reino por una profecía (al menos él simplemente los secuestraba) y cómo Fantaghiró tenía que acudir al rescate, cómo una nube mágica y chunga va contaminando o abduciendo castillos de los reyes y como colofón, cómo es transportada por la bruja negra a una dimensión paralela poblada por niños, saqueada por piratas voladores turbios, donde se enamora de otro chulapo y que le den a Romualdo. Lo confieso, me encantan los folletines protagonizados por actores otrora conocidos de capa caída, de temática fantástica que solía poner Telecinco antes de que pagase a proxenetas, estafadores y demás calaña para rellenar la programación. La saga de Fantaghirò la solían poner en año nuevo, y me enganchaba bastante. Casposo pero entrañable. La serie de animación producida por España años después es una auténtica bazofia, eso sí.

·Love Actually (2003): Por fin una comedia romántica... DIVERTIDA Y POCO PREDECIBLE. Primicia mundial. Es navidad y el amor está en el aire. Una serie de personas diversas van coincidiendo y sus historias se van entrelazando en estas fechas del año. El argumento, los personajes y las historias de romance que se van sucediendo son geniales, y auguran un nuevo clásico para estas fechas.

·El libro de la selva: Otro clásico de año nuevo, sobre todo la versión de Stephen Sommers (antes de La momia) protagonizada por Jason Scott Lee. Aunque el origen de Mowgli cambia de película a película, en esta se junta con algunos argumentos y personajes más sacados de Tarzán que de la novela de Kipling. También he visto a menudo en estas fechas la antigua y clásica película de 1942 protagonizada por Sabu.

·Tokyo Godfathers (2003): El anime japonés también contribuye a esta lista con esta obra de arte. Tokyo Godfathers es un cuento navideño tan entrañable como poco común. Para empezar, sus protagonistas son tres repudiados de la sociedad, tres mendigos muy particulares que a su vuelta de gorronear comida en la cena de beneficencia, se encuentran con un recién nacido. Hana es un travesti que es el personaje más sensible pero a su vez el más fuerte del grupo. Su supuesto "instinto maternal" la impulsan a criar al niño, aunque después con la ayuda de Gin, un hombre de mediana edad echado a perder, y Miyuki, una adolescente que huyó de casa por desavenencias con su padre deciden partir en busca de su madre. Una serie de calamidades, coincidencias y sucesos increíbles acontecerán en estas fechas tan señaladas, nos irán retratando el pasado y la personalidad del trío protagonista durante su investigación por las calles de Tokio en navidad. Es un cuento de navidad de una familia muy particular, muy gracioso y entrañable que se lo recomiendo a todo el mundo.


·Cuento de Navidad: Hay muchísimas películas de Mister Scrooge, el cascarrabias, tacaño, avaro, gruñon y jop*ta que pasa kilo y medio de la navidad... y del resto de la humanidad. Es entonces cuando le visitan los fantasmas del pasado, del presente y del futuro, y atormentado por lo que le espera y sorprendido por su vida tan ruín, decide ser bueno. Desde las versiones más clásicas, pasando por las de los teleñecos o la protagonizada por Bill Murray. Es todo un clásico navideño aunque se encuentre en declive. La última versión protagonizada por Jim Carrey en captura de imagen no la vio nadie.

·La bella y la bestia (1991): Disney acostumbraba a poner una película en las vacaciones estivales, y otra en las navideñas. Podría haber puesto otras como Aladdin o El rey león, pero La bella y la bestia fue antes, y está más relacionada con las navidades con ese poblado europeo y ese castillo en el bosque en pleno invierno. Disney es un sinónimo de navidades, y con esta lograron que por primera vez la gente se tomase en serio a la animación. El susto que me llevé cuando la bestia pilla in fraganti a Bella en la habitación prohibida aún me dura, al igual que las risas cuando ponen a bestia hecho un pincel: "Está un poco... -Ridículo" xD

·La princesa prometida (1987): Una entrañable historia narrada por un abuelo a su nieto enfermo. Al niño le interesan los videojuegos, el béisbol y otras cosas. No tiene edad para cuentos de niños. ¿Podrá su abuelo convencerle de lo contrario? Personajes como Westley, Iñigo Montoya y el buenazo grandullón de Fezzik contra el tirano príncipe Humperdinck. Muchos años antes que Shrek, ya nos presentaban este delicioso cuento donde no todo es lo que parece. Piratas, mercenarios, secuaces crueles y secundarios entrañables. Una historia inolvidable y muy emitida en estas fechas.

 ·Jungla de cristal (1988): Las dos primeras entregas de esta saga tienen lugar en épocas navideñas, pero me voy a centrar en la primera, a la postre más conocida, ya que la segunda es bastante más sosa y con unos momentos demasiado rancios como el duelo final, que la convierten en la peor de la saga con diferencia. John McClane es un policía de Nueva York que se ve envuelto en un ataque terrorista contra una corporación para la que trabaja su mujer en plena fiesta de empresa de navidad. La han repetido cienes y cienes de veces por televisión, así que si no la han visto ustedes, es que han nacido en Marte. El hecho de ser un héroe sui generis (no es un lumbreras, ni un musculitos, ni habilidoso, tan sólo es el oportuno y cabezota que está en el sitio equivocado en el momento equivocado) le hace un antihéroe perfecto. Los cristales en el suelo, el ascensor, la azotea, el momento Carl Winslow cuando le tira la mesa sobre el coche para "pedir ayuda"... Todos nos acordamos de algunas de las escenas memorables de la película así como de las tretas del protagonista.

·La aventura de los ewoks, la batalla de Endor (1985): Puede que en su día fuese la película que más veces había visto. ¿La razón? La echaban constantemente, todo el puñetero rato. Sin embargo, la primera parte nunca la he visto. Aquí la niña Cindel se queda sola, y contará con la ayuda de Wicket y el rapidísimo Teek. Juntos llegarán a la casa del anciano y enigmático Noa, que les ayudará a enfrentarse al ejército que mató a los padres de la niña y que va por ahi arrasándolo todo. Una figura femenina susurrando constantemente el nombre de Cindel para atraerla a un lago es de lo que más me acuerdo de la película.

·Gremlins (1984): Cuando uno la ve en la actualidad, se queda petrificado al ver lo oscura, cruel y sangrienta que era esta película, y que en su momento no reparamos en ello tal vez cegados por la lindeza y cosa monosa que era el mogwai Gizmo. Una película muy inquietante que puede que la hayamos visto muchas veces en su día, pero que si ahora la vemos, descubrimos una barbaridad de cosas que nos habían pasado desapercibidas como la profundidad de algunos diálogos o ciertos momentos de sadismo. No pasará de moda y nos seguiremos estremeciendo una y otra vez con el enfrentamiento final en la tienda de juguetes.

·Mary Poppins (1964): Todo un clásico de cuando Disney producía calidad. Si bien en muchos momentos de la película la protagonista puede resultar demasiado cargante por su bipolaridad de ser la alegría de ha huerta a ser una rancia de cuidado, la película es memorable de principio a fin. Los niños de la familia Banks y sobre todo el pluriempleado Bert que lo mismo se dedica a vender dibujos mágicos en el parque que a la muy lucrativa profesión (además de ser realmente sana para los pulmones) de deshollinador de chimeneas. La secuencia animada del parque es muy adelantada a su época, y puede que sea la más recordada con su célebre supercalifrágilisticoespialidoso, un palabroncio que parecía la respuesta al secreto de la vida.

·La historia interminable (1984): Veces y veces y más veces que habré visto esta película. Quienes me conozcan... poco más queda por decir. Historia dentro de historia, con una mística impresionante. Desgraciadamente se rompe casi toda la empatía que logra el libro, y es que la magia que crea el libro no se puede reproducir en película porque se trata de eso, de una película. Sin embargo, toda la iconografía del filme se nos ha quedado grabado a fuego. El aspecto de los personajes, las criaturas como Fuyur o el Comepiedras, el Auryn, ese colgante que todos soñábamos con tener, la buhardilla polvorienta del colegio de Bastian, la oscuridad y el rostro de la Emperatriz Infantil... por no contar con innumerables escenas como el encuentro en el bosque, la muerte de Ártax, la Vetusta Morla (antes de que esa banda de gafapastas la usurpasen el nombre), los colonos y las esfinges, el enfrentamiento con Gmork, el reseteo de Fantasía con Bastian presente, el final tan... típico, pero bueno. Es una película más que imprescindible en estas fechas.

·Los robinsones de los mares del sur (1960): También conocido como Los robinsones suizos. Para mi hermano y para mí, esta era una de las películas imprescindibles de las navidades... y de Semana Santa, y del verano... es una excusa perfecta cuando sea, ya que tiene escenas que casan a la perfección con cada época del año. Una familia suiza que consta de un matrimonio y sus tres hijos decide embarcarse a por una vida nueva en Nueva Guinea. Sin embargo, atacan a su barco y naufragan en una isla desierta junto con muchos animales que transportaban. Se montan un glorioso chiringuito en un árbol, cazan a un tigre e incluso celebran unas navidades memorables montados en zebra a ritmo del O Christmas Tree. De pronto llega una chica náufrago por la que los dos hijos mayores pelearán. Esa chica también fue testigo del mismo tipo de ataque que hundió el barco de los Robinson, que se trata de una cruenta banda de piratas. Así, el gran desenlace es un plan para defender la isla de los piratas, de la misma manera que años más tarde, Kevin McAllister diseñaría un plan para repeler a los ladrones de su casa. Imprescindible y entrañable, de cuando Disney hacía películas familiares y no engendros con cantantes de medio pelo. Cuando estuve tanto en Eurodisney de París como en Disneyworld de Orlando y vi las réplicas tan precisas de la casa de los robinsones suizos y poder pasearme por ahi dentro... fue una emoción que no os podéis imaginar xD.

·¡Qué bello es vivir! (1946): Y por fin llegamos a la película navideña por antonomasia. Una película que comienza muy bien, es un poco tostón hacia la mitad, y que cuenta con ese final que ha sido copiado hacia la saciedad. Vemos la vida de George Bailey, una persona que es un cacho de pan y que intenta hacer la vida lo mejor posible a los ciudadanos de la pequeña Bedford Falls. Sin embargo, algunos magnates como el señor Potter le tienen como un estorbo para cumplir con sus planes egoistas de hacerse con el control del pueblo. Él desea con viajar con su novia y ver mundo ahí fuera, pero se tiene que quedar soportando las penurias de la clase media, y ese sentimiento cuando todos se le suben a la chepa sin gratitud a cambio. Todo explota cuando extravía un cheque del banco de la empresa. La familia le va mal, y si sale a la luz será el fin para todos los que le rodean. Ese cheque se lo ha apropiado Potter sin decir nada. Viendo su calamidad, acude a un puente a suicidarse, y desea que ojalá nunca hubiese nacido. Un hombre que pasaba por allí llamado Clarence y que dice ser un ángel sin alas, le muestra cómo sería el mundo sin él. Horrorizado, cambia de idea y opta por la vida. El asunto se resuelve de manera feliz y entrañable. ¿Puede una película emitirse todos los años en estas fechas y no cansar nunca? Sí, he aquí el caso.
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Felices fiestas a todos ^__^

12.11.2011

Eternal Summer

Existen películas que a uno se le quedan grabadas a fuego mucho tiempo después de que los títulos de crédito hayan desaparecido sobre el fondo negro. Películas que se convierten en parte de ti, que logran comunicarse contigo y emocionarte. Hoy me he propuesto hablaros de una de mis películas favoritas por muchísimas cosas que intentaré narrar un poco a continuación.



Eternal Summer
Título original: Sheng xia guang nian
Año: 2006
Nacionalidad: Taiwan

En una pequeña población de Taiwan, dos niños acuden a la escuela. Por un lado está Shane, que es bastante perezoso, travieso y con malas notas. Por otro lado está Jonathan, un chico atento, estudioso y en ese momento el delegado de la clase. Cuando llega una niña nueva, Shane le hace una trastada y le recorta el pelo. Ambos niños que se sientan juntos compartirán un vínculo, ya que los profesores hacen que Jonathan permanezca siempre al lado de Shane, a ver si le puede influenciar y que su rendimiento mejore... desgraciadamente lo que hace es todo lo contrario, ya que es Jonathan el que baja su rendimiento, pero a la vez es el único que permanece a su lado y que le acepta... aunque fuese por mandato.



En el instituto siguen juntos, y cada mañana Shane llama a su puerta para ir al colegio juntos. Jonathan intenta hacer que Shane estudie, y Shane se siente más cómodo jugando al baloncesto si Jonathan está mirando. Ese deber de años atrás se ha transformado en una cálida amistad. Es entonces cuando regresa una chica al instituto. Por llevar el pelo más largo que el resto, el director se lo corta en público, y es Jonathan el que se lo arregla atentamente. La chica se llama Carrie, y le propone fugarse ese día a Taipei, la gran ciudad... y hacer noche allí. Cuando van a estar juntos, frena en seco y se comporta de una manera extraña. Por su comportamiento, Carrie descubre que Jonathan siente algo más que amistad por Shane.


Las palabras se callan y las frases se quedan a medias, y nadie sabe como reaccionar. Carrie está furiosa por Shane, por ser el culpable de que Jonathan la rechazase. Carrie y Shane inician una relación y se la ocultan a Jonathan para no influir en sus estudios, mientras este último lucha por comprender sus sentimientos. Se acerca el final del verano, y los sentimientos comenzarán a romper como las olas en la orilla de la playa.


¿Qué es la amistad? ¿Qué es el amor? ¿Existe una frontera entre ambos o la línea es difusa...? ¿Hay acaso línea? ¿Cómo conciliar los deseos, los sentimientos y evitar el daño a aquellos a quienes más queremos? La película se sustenta en este triángulo de actores fabulosos. La ambientación, la fotografía y la música son excelentes y acompañan a la perfección la sencillez y honestidad de la película. Se trata de una película de sentimientos, de amor, amistad y otros sentimientos primarios que hacen que la historia nos cale muy hondo. Resultaría muy injusto calificarla como "peli gay" porque tiene muchísimo más que ofrecer. Es sencilla, discreta, sin nada sórdido pero a su vez con una fuerza arrolladora sobre todo en sus minutos finales, que jamás olvidaréis.

En entradas sucesivas puede que oigáis más cosas de Taiwan, y es que espero que ese sea mi destino laboral el próximo año. Venga, sé que esta no es de las secciones más populares del blog (bueno, a decir verdad parece que ninguna de ellas lo es), simplemente os animo a que veáis la película... y que escribáis un comentario, aunque sea en blanco. Cuídense mucho ;)  

12.07.2011

Whats goin on - Reflexión del ego

A comienzos de este mes de diciembre comienza a sonar mucho este video. En él, un muchacho rubio y de aspecto risueño con auriculares en los oídos va contando en cartulinas pequeñas una historia, SU historia.



Este muchacho dice llamarse Jonah Mowry. Desconozco si es su nombre real o un pseudónimo. Mirando a cámara y con un taco de estas cartulinas, las va pasando ante la cámara como Bob Dylan en Subterranean Homesick Blues, sólo que son esos trazos con rotulador grueso y alguna falta de ortografía ocasional su voz. De fondo suena una canción melancólica muy indicada para la ocasión, como veremos posteriormente. Vamos adivinando que es un niño de trece años y que desde primer grado los otros niños abusan de él. Comenta también que ha hecho cosas de las que no está muy orgulloso, como cortarse y lastimarse, y nos enseña ambos brazos y antebrazos e incluso la parte baja del cuello. En ese momento, cuando presume de cicatrices, el vídeo me empieza a oler a chamusquina. Dice no tener amigos, que sólo le queda uno, ya que el resto están en el instituto. Sin embargo, decide que va a tirar para adelante y seguir su camino. A propósito de la letra de la canción, en ella se menciona claramente "hoy me he vuelto a lastimar y lo peor es que no hay nadie a quien culpar", y es que el chaval, en una de sus tarjetas nos dice que no sabe por qué todos le acosan aunque no les culpa, ya que hasta él mismo se odia.

"Sé mi amigo, abrázame, envuélvete en mi, soy pequeño y necesitado, dame calor e insúflame vida" es lo que dice el estribillo. El muchacho se le ve visiblemente emocionado mientras afirma que ha considerado el suicidio. Gay, marica, sarasa, gilipollas son alguna de las lindezas que le llaman, y se encuentra cansado de derrumbarse y levantarse tan sólo para volver a caer.

En una actualización, reconoce haber realizado el vídeo hace cuatro meses, al principio de curso, a las cuatro de la mañana tras noches sin dormir y sumido en un vórtice emocional considerable. Tan sólo sus amigos más cercanos, esos que acuden al instituto lo sabían, y no había dicho a sus padre ni su orientación ni sus problemas graves en esa época. Para difundirlo aún más, lo colgó de su muro de Facebook el 1 de diciembre, sus padres se enteraron al día siguiente y a día de hoy, 5164569 visitas que seguirá creciendo exponencialmente. En la actualidad se encuentra bastante mejor y se acepta más, y las cosas se han calmado.

En un principio, este chaval goza de mi simpatía, o tal vez mejor dicho, empatía. Tanto personalmente como a nuestro alrededor, todos nosotros hemos sido testigos de algún tipo de acoso escolar en el colegio o el instituto. Siempre había alguno en la clase al que marginar o putear, y es que los niños y afolescentes son los animales más crueles del planeta por su alteración de la conciencia o de los remordimientos. Hace tiempo leí una encuesta en la que los adultos se horrorizaban sobremanera cuando uno de cada cinco jóvenes había pensado al menos alguna vez aunque fuese por encima en el suicidio (creo que el porcentaje era incluso ligeramente mayor) y se sorprendían de que eso sucediese en países desarrollados, afortunados y geniales.



Por otro lado, hoy salía en el periódico que ha crecido exponencialmente el intercambio de fotos personales de tipo erótico. Entonces me viene a la cabeza los jóvenes haciendo striptease, sacándo músculos o abdominales, haciendo bromas o chorradas, o contando su vida abiertamente a todo el mundo en forma de diario. Es entonces cuando me encuentro con este otro vídeo, en el que teóricamente el mismo chaval aparece acompañado de una amiga suya algo inquietante se muestra de una manera más afable. En esta ocasión no es el poder que confiere el lenguaje escrito con esos trazos erráticos y naturales con faltas de ortografía, sino que habla con su propia voz. Tiene el pelo más corto y la tez más clara, por ello hay debates acerca de si se trata del mismo chaval. Es normal que desde el final del verano hasta diciembre, su piel no luzca tan bronceada.

De las primeras cosas que hace es enfocar de nuevo su brazo e iluminarlo con una linterna para que se vea que las cicatrices son de verdad. Ahí la cosa va tomando un olor peor. Todos actuamos de manera distinta dependiendo en qué entorno nos situemos, con quién estemos acompañados o el estado de ánimo en el que nos podamos encontrar. En esta ocasión, al estar acompañado de su amiga, el chaval se muestra con un estado de ánimo mucho mejor. La situación en el colegio ha cambiado y ya hay gente que le aprecia. El primer vídeo, como ya he mencionado anteriormente ha alcanzado unas cotas de popularidad tremendas gracias al boca a boca y a los enlaces. No sólo en su canal oficial, sino en tantísimos otros que se han hecho eco del vídeo, o en muchos otros países que lo han subtitulado a su propio idioma. Ha sido "trending topic" (ese palabro tan horrendo) y como suele suceder, hay hordas que empatizan con él, y hordas que muestran su desaprobación. Resulta fácil empatizar con la forma tan sencilla y sincera con la que muestra sus sentimientos, y hay mucha gente que les muestra su apoyo, que les ofrece su amistad, o casi que incluso su mano en matrimonio. El segundo vídeo desapareció enseguida de su canal, pero muchas otras personas se encargaron de guardarlo y divulgarlo. El grupo de detractores comenzó a crecer a partir de ese vídeo, y le llaman mentiroso o farsante. Parodias, mofas y comentarios acerca de sus vídeos comienzan a abundar en la red. ¿En serio esperaban verse a un chico en estado depresivo las veinticuatro horas del día, los 365 días del año?

Un vídeo privado a sus antiguos compañeros en un momento de depresión personal se ha convertido en un fenómeno mundial. Obviamente, el muchacho no se imaginaba la repercusión y el alcance que tendría cuando preparaba esas cartulinas y se grabó una madrugada al final del verano. ¿Responde a una necesidad del ego? Sin dudarlo. Nos encontramos aquí con los dos grandes temores de la humanidad:
  • La muerte
  • El olvido
... y quien diga que no teme a ninguna de estas dos cosas MIENTE. Un hombre de las cavernas estampa su mano o dibuja unos animales de la misma manera que nosotros en una red social comentamos nuestra alegría por algún resultado deportivo, nuestra indignación por la situación económica actual o nuestras preocupaciones y emociones de ese momento dado. Todos queremos dar constancia de nosotros mismos, ya sea confiando en la gente que nos rodea, o publicándolo en un vasto y teóricamente impersonal medio como es internet. En todos estos años la intencionalidad de la comunicación ha sido la misma, y ha ido cambiando el mensaje y el canal en donde emitimos. Los jóvenes de hoy se exponen de esta manera símplemente porque disponen de más medios para ello. Se sacan más fotos ante el espejo porque ya no necesitan pagar dinero para revelar carretes fotográficos. Se graban más porque ahora ya solo se necesita un móvil para ser esos reporteros improvisados y dejar constancia de sus acciones, por muy estúpidas que sean. De listas de correos o chat infernales hemos pasado a gran variedad de foros con sistemas de intercomunicación gratuitos con los que poder comunicarnos con el mundo entero, o crear nuestro propio espacio y nuestro propio mundo con nuestra comunidad de amigos con los que seguir en contacto. Esto no es un acto de nostalgia, chochería o rasgarme las vestiduras, es la realidad que nos rodea.

Ahora bien, incluso un diario de los de antes va destinado a uno mismo como método terapéutico, pero en la actualidad no hablamos para nosotros o comenzamos publicaciones con "Querido diario:...", ya que aunque tengan motivaciones personales, deseamos llegar a otras personas para compartir nuestros pensamientos. Da igual que sea una actualización simple como "Tengo sueño" como una bofetada que se metió un amigo del grupo cuando estaba patinando para echarse unas risas. ¿Existe hoy en día un excesivo culto a la persona? ¿Se trata de una cuestión del ego de la gente para captar nuestra atención? ¿Por qué nos simpatiza un niño rubio bien parecido pero de aspecto corriente, como si nos lo pudiéramos encontrar por la calle que nos habla mediante cartulinas manuscritas sobre un tema candente en un momento de ánimo bajo? Sus lágrimas, titubeos, gestos y palabras son auténticos, fruto de una determinada situación emocional. El detallismo y el afán por mostrar sus cicatrices tanto en el vídeo original como sobre todo en su "continuación" es lo que me preocupa. Otras noticias del año también incluyen casos como los de otro chico que se suicidó tras colgar un mensaje en youtube con una canción de Lady Gaga Born This Way, u otras tantas noticias de las que una pequeña parte emana a la luz y sale en los noticieros. La vida es nuestro bien más preciado, y frivolizar con ella me parece un grave error, aunque a veces uno se pregunte al igual que el protagonista de la inolvidable película navideña ¡Qué bello es vivir! "Ojalá nunca hubiese nacido" u otras cosas tan negativas.

Cada uno puede extraer sus propias conclusiones y pareceres, y me gustaría mucho oír la vuestra. Me parecía muy interesante divagar sobre este tema. Por mi experiencia personal como entrenador y profesor particular, e incluso si retrocedemos aún más a mi época de instituto o de la escuela, es algo que existe aunque muchas veces no nos demos cuenta. Pero en esta entrada también quisiera reflexionar sobre el supuesto 'ego' o notoriedad de los jóvenes de hoy en día.

Me alegro que Jonah Mowry se encuentre mejor, que sus padres y su círculo interno le reconozcan. No sé si un vídeo como ese era la mejor manera, pero espero que disfrute de la vida sin lastimarse ni presumir de ello.